18 Jun ‘¿Tanto para nada?’ (sección Diálogos de la revista diocesana Iglesia en Plasencia)
A continuación les ofrecemos el artículo que, bajo el título ‘¿Tanto para nada?’ sale publicado en el último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia, dentro de la sección Diálogos.
¿Tanto para nada?
El Papa vuela ya hacia Roma después de vivir esta semana entre nosotros. Y cuando todo vuelva a la normalidad, surgirá la pregunta: ¿qué hacemos con esta experiencia vivida? Porque las verdaderas transformaciones empiezan después, en la vida cotidiana de cada uno.
La visita del Papa habrá fracasado si nos queda un precioso archivo de fotos y vídeos, pero el alma exactamente igual de adormecida.
– No será un fracaso si convertimos sus palabras en el motor de nuestra rutina diaria.
Habrá fracasado si aplaudimos sus discursos, pero ignoramos sus exigencias éticas y comunitarias.
– No será un fracaso si, al recordar sus palabras, decidimos reconciliarnos, comprometernos o empezar de nuevo.
Habrá fracasado si nos conformamos con ser espectadores de un gran evento eclesial.
– No será un fracaso si asumimos con valentía el timón de nuestras comunidades, comprometiéndonos con los hermanos.
Habrá fracasado si el final de curso se convierte en una cómoda persiana bajada que nos exima de mirar el sufrimiento del hermano.
– No será un fracaso si su mensaje nos impulsa a romper la comodidad de nuestra rutina para desgastarnos en las periferias.
Habrá fracasado si la inmediatez del verano actúa como anestesia para archivar los compromisos pastorales en el cajón de las buenas intenciones.
– No será un fracaso si nos dejamos contagiar del coraje de un Evangelio que no teme a los tiempos modernos.
Habrá fracasado si en septiembre retomamos la misma rutina, esperando que las cosas cambien solas.
– No será un fracaso si regresamos de las vacaciones con la audacia renovada de quien se sabe llamado a encender el mundo con una fe auténtica.
Alza la mirada y camina hacia una fe más valiente, hacia una Iglesia más cercana, hacia una vida más entregada.
En unos años nadie recordará cuántas personas llenaron las plazas. Lo que sí recordarán es cuántas personas salieron de aquellas plazas dispuestas a cambiar el mundo desde la fe.
Porque el verdadero éxito de la visita del Papa no se decidirá en las crónicas. Se decidirá en nuestras vidas.
* Foto: Elvira Urquijo/www.conelpapa.es