


Portal de Transparencia
Diócesis de Plasencia
¿Sabes cómo se financia la Iglesia católica en España? ¿Sabes de dónde proceden los recursos de las diócesis con los que realizan su labor? ¿Sabes dónde se destina el dinero que llega a través de la Asignación tributaria? Descubre con más transparencia todas las fuentes de financiación de la Iglesia y en este caso, de tu Diócesis.
Oficina
Protección de Menores
La Diócesis cuenta desde marzo de 2020 con una Oficina para la recepción de informes en relación a posibles conductas constitutivas de abusos sexuales de clérigos a menores, como consecuencia de la disposición planteada por el Papa Francisco en el “Motu Proprio” Vos estis lux mundo, del 7 de mayo de 2019.
Dono
a mi Iglesia
La Iglesia es más que un edificio o una persona. Somos refugio, alimento y esperanza para aquellos que lo necesitan. Tú puedes ayudarnos a llegar a más personas a través del nuevo portal de Dono a mi Iglesia aportando tu granito de arena para que podamos continuar con esta gran labor.
5 de febrero, jueves, de 2026
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Señor Jesús,
que acogías a los pequeños en tus brazos y los bendecías con ternura,
hoy te presentamos a los niños que viven con enfermedades incurables.
Sus cuerpos frágiles son signo de tu presencia,
y sus sonrisas, incluso en medio del dolor, son testimonio de tu Reino.
Te pedimos, Señor, que nunca les falte atención médica adecuada,
el cuidado humano y cercano,
y el apoyo de una comunidad que acompaña con amor.
Sostén a sus familias en la esperanza,
en medio del cansancio y la incertidumbre,
y haz de ellas testigos de una fe que se fortalece en la prueba.
Bendice las manos de médicos, enfermeros y cuidadores,
para que su trabajo sea siempre expresión de compasión activa.
Que tu Espíritu los ilumine en cada decisión difícil,
y les conceda paciencia y ternura para servir con dignidad.
Señor, enséñanos a reconocer tu rostro en cada niño que sufre.
Que su vulnerabilidad despierte nuestra compasión,
y nos impulse a cuidar, acompañar y amar
con gestos concretos de solidaridad.
Haz de nosotros una Iglesia que,
animada por los sentimientos de tu corazón,
y movida por la oración y el servicio,
sepa sostener la fragilidad,
y que en medio del dolor sea fuente de consuelo,
semilla de esperanza y anuncio de vida nueva. Amén.