30 Dic Solidaridad y acompañamiento: Otra forma de vivir la Nochebuena en la Diócesis de Plasencia
La pasada Nochebuena, la Iglesia celebraba la Nochebuena, el nacimiento de nuestro Salvador en un pesebre. Sus padres, la Virgen María y José, habían realizado un viaje agotador y no encontraron más que un establo para dormir esa noche tras largas jornadas de viaje. Un ejemplo de valor y un ejemplo de entrega de la pareja, pero también un ejemplo de humildad, pues Jesús, el Hijo de Dios, nació pobre. Lejos del boato y la abundancia que acompañan la celebración de la Navidad en muchos hogares. Es un momento de reencuentro familiar, donde aquellos que no se ven en todo el año se vuelven a juntar. Un momento de amor y, quien más, quien menos, se da un pequeño capricho.
Pero… ¿qué pasa con aquellos que están solos? ¿Qué pasa con los que han tenido que dejar su hogar en busca de un futuro mejor dejando a sus familias en sus países o lugares de origen? ¿Qué pasa con aquellos ancianos o enfermos que viven una época de soledad?
Pues que no están solos. En nuestra diócesis hay otra forma de vivir la Nochebuena. Es de la mano de la solidaridad y del acompañamiento. Una solidaridad que no tiene límites y que se traslada al día más importante. Un día para celebrar la vida, el amor de Dios.
Desde comienzos de diciembre, la Navidad se transforma en multitud de acciones solidarias que se convierten en el ‘granero’ de los momentos más difíciles del curso. Recogidas de alimentos, donaciones, colectas, actos benéficos, maratones, conciertos,… Todos participamos de alguna forma en ellas, a veces sin darnos cuenta de que estamos colaborando en una gran obra que desemboca en el apoyo a los más necesitados.
Pero hay otros que llevan esa actuación al extremo y sacrifican a sus familias para ser familia de los que lo necesitan. Nos trasladamos humildemente hasta varios centros de la Diócesis: El Centro de Acogida de Cáritas Diocesana en Plasencia, los salones de la Iglesia de El Salvador, y el Hogar de Nazaret.
* En los salones parroquiales de El Salvador, una de las iglesias que forman parte de la Unidad Pastoral Intramuros y uno de los epicentros de los pisos que, en la actualidad gestiona Cáritas Diocesana de Plasencia, se reunieron unas 30 personas procedentes en su mayoría de las citadas viviendas y llegadas de otros puntos de España y Plasencia. Con el párroco in solidum de la UPPI, don Juan Luis García al frente y con el delegado de Migraciones, don Óscar Sanmamé, todos ellos disfrutaron de una cena de hermandad donde la lejanía de sus hogares o la soledad fue paliada por el calor y la compañía de sus iguales, ya fueron mayores o pequeños, de una nacionalidad u otra, de distintas razas.
* El Hogar de Nazaret, de Cáritas Diocesana de Plasencia, vive también de forma especial la Navidad. Su responsable, Isabel Ojalvo, nos cuenta que «decoramos entre todos nuestra casa común, preparando actividades lúdicas y ambientando la capilla para las celebraciones litúrgicas ya desde el comienzo del Adviento. A nuestro centro han venido distintos grupos de jóvenes, niños y adultos que nos han ilusionado con los villancicos, bailes y teatrillos de Navidad. Nuestros familiares también han estado presentes en muchas de esas actividades», relata, a la vez que nos confiesa que «como en todos lo hogares, también hay menús especiales para los días más señalados. El día 24 celebramos la Misa del Gallo oficiada por nuestro Obispo, don Ernesto, al término de la cual tuvimos un pequeño aperitivo. Los demás días de precepto también tenemos eucaristía que ofician los sacerdotes del arciprestazgo. Las trabajadoras y trabajadores del centro se esfuerzan por hacer más agradable la vida a los residentes durante todo el año y más en estas fechas. Con su alegría y sus risas nos animan el día a día y son ya como de nuestra familia. Varios residentes salen del centro con sus familiares, pero regresan luego al Hogar de Nazaret. También hemos escrito la carta para los Reyes Magos, que todos los años dejan alguna cosilla. Aprovechamos también para felicitar a todas las personas una Feliz Navidad».
* Pero, si hay un reflejo en la sociedad de lo que es la caridad y la solidaridad, es el de Cáritas. En nuestra diócesis, Cáritas Diocesana de Plasencia sigue siendo esa mano que atiende y consuela y que está a disposición de los más vulnerables los 365 días del año. En estas fechas no podía ser menos y, con el Espacio Betania ya en marcha, la mayor parte de usuarios se reunieron en el centro de acogida, donde una veintena de personas pudieron aparcar un rato aquello que les ha llevado a una situación vulnerable y disfrutar de un ambiente familiar y fraterno en torno a una cena muy, muy especial.
*Sirvan estas líneas como muestras de la solidaridad de una Diócesis que camina unida y tendiendo la mano a los más vulnerables y para reconocer la labor de voluntarios y técnicos que se vuelcan en hacer a los demás esos momentos importantes más llevaderos independientemente de la condición y la situación. En definitiva, los que se esfuerzan en hacer de este un mundo mejor.
















