Sinodalidad, comunión, participación y misión. Camino a la asamblea de 2028

Sinodalidad, comunión, participación y misión. Camino a la asamblea de 2028

A continuación les ofrecemos el artículo relativo al Sínodo publicado en el último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia.

La Sinodalidad se encamina a la Asamblea de 2028

La Diócesis de Plasencia, junto a la iglesia universal, vive la fase de implementación de la Sinodalidad que es una nueva etapa del Sínodo que se viene celebrando desde 2021 y que en octubre de 2028 tendrá una nueva Asamblea General. Es un itinerario de acompañamiento y evaluación en continuación con la experiencia del proceso sinodal y del análisis de la realidad diocesana impulsada por nuestro Obispo, Monseñor Brotóns, que ha generado el Plan Pastoral ‘Renacer en la fe’. Esta fase se articula en el desarrollo del Plan Pastoral Diocesano acogiendo los 11 ámbitos de implantación de la sinodalidad del documento surgido en la Asamblea General de octubre de 2024, los cuales se desarrollan en la contraportada de este ejemplar de Iglesia en Plasencia. Ámbitos con los que se va a trabajar a nivel diocesano y que se evaluarán en junio de 2027 según el itinerario y calendario establecidos por la Secretaría General del Sínodo.

Sinodalidad, comunión, participación y misión

El Sínodo de la Iglesia Universal ‘Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’, tras las Asambleas Generales de octubre de 2023 y 2024 ha iniciado una fase de implementación que se extenderá hasta 2028. A nivel diocesano, la Comisión Sinodal que vienen trabajando desde octubre de 2021, ha presentado tanto al Consejo Presbiteral como al Consejo Diocesano de Pastoral, las tareas fundamentales de esta fase de implantación. Han de ser tomar dar a conocer el Documento Final de la Asamblea General de 2024, tomar conciencia de que entramos en una nueva fase del Sínodo, elaborar y dar a conocer el Plan de trabajo diocesano, para desarrollar los once ámbitos prioritarios de implementación de la sinodalidad en coordinación con la ejecución del Plan Pastoral Diocesano y evaluar esta implementación en la asamblea diocesana de junio 2027.

Los ámbitos para la implementación y los objetivos del Plan Pastoral «Renacer en la Fe»:

  1. Cultivar la espiritualidad sinodal con el objetivo de arraigar el proceso en la oración, la escucha de la Palabra y la conversión pastoral, de modo que la sinodalidad sea un camino espiritual vivido en la comunidad, no sólo un método de trabajo. El Plan propone que los procesos pastorales nazcan de la escucha orante. La espiritualidad sinodal es la base de toda renovación, II.3.
  2. Activar el acceso de laicos y consagrados a funciones de responsabilidad para abrir de manera efectiva roles de liderazgo y responsabilidad que no requieren el sacramento del orden a laicos, laicas y personas consagradas, estableciendo criterios claros, mandatos formales y formación adecuada. El Plan potencia la corresponsabilidad laical como condición de una Iglesia viva, II.5.
  3. Experimentar formas de servicio y ministerio adaptadas al contexto para promover ministerios en contextos concretos (rurales, urbanos, juveniles), con perfiles definidos, envío comunitario y evaluación en un plazo a determinar. El Plan contempla adaptar estructuras al territorio. En nuestra diócesis rural con escasez de clero, esto es urgente, II.6.
  4. Practicar el discernimiento eclesial buscando, a través de la conversación en el Espíritu, formar un núcleo de facilitadores diocesanos y arciprestales capaces de acompañar procesos de discernimiento; aplicar estos métodos en al menos una decisión pastoral significativa por año. El Plan asume el discernimiento comunitario como método propio. Sin él, los demás cambios no se sostienen, II.3 .
  5. Activar procesos decisionales con estilo sinodal: Aprobar un protocolo diocesano de toma de decisiones en estilo sinodal; aplicarlo a las decisiones del Consejo de Pastoral y del Consejo Presbiteral; documentar y hacer visibles los procesos. El Plan propone organismos como espacios reales de consulta y propuesta, no solo de información, II.6.
  6. Implantar formas de transparencia, rendición de cuentas y evaluación para establecer con regularidad informes públicos de gestión —pastoral y económica— accesibles a la comunidad diocesana, y sistemas periódicos de evaluación de ministerios y estructuras. El Plan recoge la transparencia como exigencia del testimonio cristiano y de la credibilidad ante la sociedad, III.1 .
  7. Hacer obligatorios y renovar los organismos de participación: Asegurar la existencia real y el funcionamiento sinodal de los Consejos Pastorales —diocesano, arciprestales y parroquiales— y del Consejo Presbiteral, renovando su composición, método de trabajo y capacidad propositiva. El plan señala la adaptación de estructuras eclesiales como algo urgente en la diócesis con muchas parroquias pequeñas y unidades pastorales, II.6 .
  8. Celebrar asamblea eclesiales locales y regionales con regularidad: Programar asambleas en parroquia, arciprestazgo y diócesis como espacios reales de escucha y misión. El plan recoge la Implementación del Sínodo, en cuyo desarrollo prevé una asamblea Diocesana de evaluación en junio de 2027 para ofrecer datos a la Secretaría del sínodo.
  9. Valorizar el Sínodo diocesano como instrumento de comunión. Recuperar el Sínodo diocesano como foro periódico de consulta, discernimiento y rendición de cuentas del Obispo. El Plan asume el legado del X Sínodo Diocesano y se propone estudiar su fecundidad pastoral.
  10. Impulsar la renovación misionera sinodal de las parroquias: Acompañar a las parroquias y unidades pastorales en un proceso de conversión misionera que las oriente hacia fuera: hacia los alejados, el mundo rural, las periferias y los ámbitos de la vida ordinaria de los fieles. Es el corazón del primer eje del Plan, I.1 Iglesia misionera en salida.
  11. Revisar el carácter sinodal de la iniciación cristiana y la formación: Revisar los itinerarios de iniciación cristiana y los procesos formativos diocesanos para que sean participativos, misioneros y evaluables, incorporando el estilo sinodal desde la base. El Plan propone una catequesis renovada y participativa con estilo sinodal, I.2 Revitalización de la catequesis.