22 Feb Serradilla ‘abre’ la Cuaresma con un multitudinario Encuentro Diocesano
Serradilla, con su Santísimo Cristo de la Victoria y con su Virgen de la Asunción, acogían este sábado con los brazos abiertos a varios centenares de fieles de todos los puntos de la diócesis que acudían a la llamada para acompañar a nuestro Obispo, Monseñor don Ernesto Jesús Brotóns Tena, en el Encuentro Diocesano de Cuaresma, organizado por el Secretariado Diocesano de Turismo, Santuarios y Peregrinaciones, con don Antonio Cano, como responsable.
El año pasado tuvo que suspenderse por el fallecimiento del Papa Francisco y, tal vez ese fuera el motivo de que la llamada a los fieles tuviera mayor respuesta que anteriormente. De hecho, tanto la iglesia de la Asunción como el Santuario del Santísimo Cristo de la Victoria, escenarios principales de las celebraciones, se quedaran pequeños y obligaran a numerosos fieles a seguir los actos en los aledaños. Las calles de la localidad fueron el otro eje sobre el que giró la jornada con la celebración del Vía Crucis.
Previamente, el Encuentro se abría con la presentación a cargo de don Antonio Cano y las confesiones. Tras el citado Vía Crucis, se procedió a la celebración de la Santa Misa en el Santuario del Cristo de la Victoria. Allí, nuestro Obispo, Monseñor Brotóns, apeló a la misericordia. En primer lugar se congratuló de poder compartir fe y comunión en la cita, al señalar que «es bueno y hermoso encontrarnos, descubrir que no estamos solos, que la vida es crear lazos con Dios, entre nosotros. Es bueno juntarnos para saborear juntos el amor y la misericordia de Dios. Por ello hemos acogido con confianza su abrazo de perdón. Hemos contemplado en el Via Crucis el Misterio de amor sin límites y ahora compartimos la doble mesa de la palabra y el pan», señalaba. Por eso, «conforme a las entrañas de Dios, lo decisivo es siempre la Misericordia. Ni el ayuno ni el sábado consagrado al Señor como anuncia el Profeta se entienden si falta la misericordia».
El prelado añadía que «la gloria de Dios, no lo olvidemos, es que todo hombre y mujer tengan vida, porque Dios es su vida, y todo lo que podamos hacer por el bien de nuestros hermanos, da gloria a Dios. Ayunemos de lo que nos hace y hace mal al otro, no nos cansemos de orar, que es el sentido del sábado. No nos cansemos de hacer el bien».
Por último, a peló a que «este encuentro nos haga testigos de la misericordia de Dios, que nos ayude a parecernos a Él, a querernos más a nuestra Iglesia de Plasencia. Es hermoso conocernos y encontrarnos para querernos. Y- a querer a quien más necesitado de cariño esté».
Por la tarde, se vivió el encuentro con el Señor a través de la Adoración al Santísimo, que se celebró en el Santuario del Cristo de la Victoria.
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