‘Renacer juntos en Cristo para la Misión’, carta de Monseñor Brotóns en Iglesia en Plasencia

‘Renacer juntos en Cristo para la Misión’, carta de Monseñor Brotóns en Iglesia en Plasencia

A continuación les ofrecemos la carta pastoral de nuestro Obispo, Monseñor don Ernesto J. Brotóns Tena, que sale publicada en el último número de la revista Iglesia en Plasencia. Bajo el título ‘Renacer juntos en Cristo para la Misión’ nos invita a participar el próximo sábado, 26 de septiembre, en la Asamblea de Inicio del Curso Pastoral, 2026-27.

Renacer juntos en Cristo para la Misión

Queridos hermanos y hermanas:

Lo primero, un afectuoso y fraterno saludo a todos y a cada uno de vosotros.

Tras el paréntesis veraniego, afrontamos de la mano del Señor un nuevo curso pastoral. Lo hacemos con el recuerdo todavía fresco de la reciente visita del Papa. Sus palabras, sus gestos y su mensaje son el telón de fondo perfecto para esta nueva etapa.

El Santo Padre nos exhortó a centrarnos en Cristo, a abrazar la sinodalidad y a cuidar la comunión. También nos pidió no desentendernos del dolor humano, sino arrimar el hombro para construir una sociedad nueva, fraterna y justa, donde la dignidad de la persona esté siempre por encima de cualquier interés. Nos recordó la centralidad de la misión.

Providencialmente, muchas de estas aportaciones, que nos sitúan en un proceso permanente de conversión y renovación, están ya presentes en nuestro Plan Diocesano de Pastoral. Es una gracia del Señor que debemos acoger con gratitud y que no podemos desaprovechar ni dejar caer en saco roto.

Para ello, dentro de este marco común que nos hemos dado para caminar juntos en una misma dirección, conviene seguir concretando en cada una de nuestras parroquias, arciprestazgos, delegaciones, etc., qué acciones y pistas de las allí propuestas responden mejor a nuestra realidad y de qué manera podemos llevarlas a cabo. El inicio del curso es un buen momento para esta reflexión. Hagámosla en clima orante, con la mirada puesta en Cristo Jesús.

No basta con conformarnos con lo que ya hacemos; se trata de abrirnos a lo nuevo que el Espíritu quiere suscitar en nosotros y preguntarnos qué nos pide el Señor hoy para seguirle mejor, fortalecer nuestra fe, renovar el sentido de pertenencia a nuestra Iglesia diocesana y asumir nuestra corresponsabilidad en la misión. Convendría también establecer mecanismos de seguimiento y evaluación de todo lo que nos propongamos. Pido a los sacerdotes y a los distintos consejos pastorales que favorezcan y animen este proceso con entusiasmo.

Para ayudarnos en todo ello, un año más, os animo vivamente a participar en la asamblea diocesana de principio de curso, que tendrá lugar el próximo sábado 26 de septiembre en el colegio de la Santísima Trinidad de Plasencia, bajo el lema: «Renacer juntos en Cristo para la misión».

El objetivo no es otro que orar y reflexionar juntos, entusiasmarnos, ilusionarnos. Es bueno y necesario encontrarnos, vernos las caras, celebrar y expresar nuestra comunión. Este año nos acompañarán el ilustrador cristiano Patxi Velasco, «Fano», el cantante Unai Quirós y el obispo de Málaga, D. José Antonio Satué. Desde ya, agradezco su disponibilidad y el esfuerzo que supone venir desde Málaga para acompañarnos en este día. También será importante poder comer juntos, compartir la mesa y disfrutar, tras la comida, del musical que han preparado los chicos de la Escuela Hogar de Plasencia. Gracias también a todos ellos. Además, presentaremos el plan de formación para animadores de comunidad y agentes de pastoral, en respuesta a una de las peticiones más demandadas en el Plan.

 

Queridos hermanos y hermanas, como tantas veces nos recuerda el Papa, ya no podemos pensar ni actuar de manera aislada, pues ni siquiera una parroquia, por sí sola, es ya suficiente para llevar hoy adelante la misión que se nos ha encomendado. Es necesario aprender a trabajar unidos, en comunión, especialmente entre parroquias vecinas, entre las delegaciones y las distintas realidades eclesiales de nuestra diócesis, para así poner en común carismas y potencialidades, fortalecer los órganos de participación y evitar la superposición de iniciativas. En esta línea, seguimos adelante con el calendario de implementación del Sínodo, un camino que, en perfecta sintonía con nuestro Plan Diocesano de Pastoral, nos invita a crecer en la comunión y en la corresponsabilidad.

Todo lo que preparamos y hacemos tiene a Cristo como fuente, referencia y meta. Él nos convoca y envía. Por eso, la misión es el corazón de la Iglesia, su razón de ser, su identidad más propia. Nos «des-centra» para centrarnos en lo que verdaderamente importa: el Señor y su proyecto universal de salvación. No temamos las dificultades. El mismo que nos envía nos ha prometido su presencia fiel: «Poneos en camino… y sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,19-20).

Termino dando gracias a Dios por toda la vida que se palpa en nuestra diócesis, fruto de la acción del Espíritu en medio de nosotros. Gracias de verdad y de corazón a cuantos seglares, consagrados, diáconos y sacerdotes ofrecéis día a día al Señor vuestra persona y vuestro tiempo en nuestra Iglesia de Plasencia. Gracias por vuestro testimonio y generosidad. Pongo este curso bajo el amparo de nuestra Madre, en este año jubilar guadalupense que acabamos de comenzar, y de nuestros santos hermanos patronos, Fulgencio y Florentina.

Con mi afecto y bendición