14 Jun Pelaje: artículo de la sección Editorial del número 648 de la revista diocesana Iglesia en Plasencia
A continuación les ofrecemos el artículo que, bajo el título Pelaje, se publicaba en el número 648 de la revista diocesana Iglesia en Plasencia.
Pelaje
Pelaje es coloquialmente la disposición y calidad de una persona o cosa, usado mayoritariamente en sentido negativo. En la compra del ganado, por el estado del pelo se conoce la salud del animal, un pelo brillante es signo de un animal sano y fuerte. Es algo meramente exterior, pero en tantas cosas la primera impresión es la que vale.
En la vida de fe lo exterior podría parecer no relevante. Pero una celebración de fe con un aspecto exterior bien cuidado puede hablar de una solemnidad que refleja un profundo sentido religioso. En los sacramentos dónde la gracia queda oculta a los sentidos, la forma exterior es el modo de comunicar y expresar la unión con Dios.
La Eucaristía, con su doble sentido de celebración y presencia, refleja como la mera exterioridad no describe el sentido profundo, pero el modo exterior de su celebración o de disponer su adoración, es una catequesis sobre su valor y relevancia. La misma esencia del sacramento es una combinación entre lo que se percibe por los sentidos y la inabarcable celebración del Misterio.
Aunque no puede quedarse en una mera exhibición de un ornato elaboradísimo o una celebración milimétricamente sincronizada. Ha de estar acompañada por una vivencia de su sentido de fe y un comportamiento posterior en sintonía de lo celebrado. Las celebraciones relacionadas con la Eucaristía muy presentes en la vida eclesial estos días, las primeras comuniones y la fiesta del Corpus son un buen medidor de si el valor se otorga solo a lo exterior o es reflejo de la vivencia interior.
Juzgar por lo exterior puede ser una proyección de los prejuicios personales y una falta de caridad por querer imponer los propios criterios, pero es el modo propio de conocer del ser humano, pues la verdad se alcanza por los sentidos. Para mostrar algo bueno e importante también hay que intentar mostrar su relevancia en el modo de presentarlo, saberlo vender.
En las celebraciones de fe lo importante es que los gestos y palabras sean expresión de lo personalmente asumido y vivido. La vivencia sacramental del misterio de la muerte y resurrección de Jesucristo y su adoración se refleja de una forma objetiva en la disposición exterior y en el comportamiento durante la celebración, en el pelaje.