‘Mi imagen de Dios’, artículo de la sección Catequesis en la revisa diocesana Iglesia en Plasencia

‘Mi imagen de Dios’, artículo de la sección Catequesis en la revisa diocesana Iglesia en Plasencia

A continuación les ofrecemos el último artículo de la sección Catequesis de la revista diocesana Iglesia en Plasencia. Don Ismael Pastor, delegado de Catequesis y Catecumenado de Adultos nos introduce en el primer encuentro real con Cristo.

Mi imagen de Dios

Son múltiples las imágenes que podemos tener de Dios. Algunos lo imaginan como un señor con barba sentado en una nube, algunos prefieren buscarlo entre los más necesitados, unos lo ven enfadado y castigando, otros tan bueno que parece que le de igual nuestra vida. Sin embargo, la fe no va de quien dicen otros que es Dios, sino de dejarse preguntar, como Jesús hiciera a los apóstoles: “y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” (Mc 8, 29).

Como anunciamos en un artículo anterior, a lo largo de este curso recorreremos las preguntas que nos ayudarán a recorrer el itinerario del catecumenado. Aunque admitimos que esta pregunta es anterior al mismo catecumenado y corresponde a la etapa de primer anuncio. Pero es que es imposible recorrer el catecumenado, de verdad, si no se parte de un planteamiento serio de esta cuestión. Sin plantearnos esta cuestión, acudiremos a la catequesis y recorreremos la iniciación cristiana, pero como se da en nuestras parroquias, quedará en una práctica por costumbre, que no nos ayudará a conocer de verdad a Cristo. Y es que “no se empieza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Benedicto XVI, Deus Caritas Est nº1).

A veces vemos que los destinatarios de la catequesis vienen faltos de interés y despreocupados de aquello que les queremos enseñar. Quizá haya un problema de base y es que falte este primer anuncio y primer encuentro real con Cristo, que no hace mucho se realizaba en la familia y en la misma sociedad. Quizá, antes de empezar a “dar temas” debamos atrevernos a preguntar. Y, para ayudar a responder, también nosotros debemos atrevernos a preguntarnos y responder con sinceridad: ¿Quién es y qué significa Jesucristo en mi vida?