13 Feb José Antonio Cano: «En el proceso de Evangelización es necesario volver al principio»
Nacido en Murcia y sacerdote de la Diócesis de Cartagena, don José Antonio Cano Cano es en la actualidad párroco de San José de Águilas y miembro del área de Primer Anuncio de la Comisión de Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la Conferencia Episcopal Española, además de viceasesor internacional de Acción Católica y profesor de la Escuela de Tiempo Libre ‘Javier Azagra’. Es licenciado en Psicología, en Estudios Eclesiásticos (UPSA), en Teología (Pontificia Universidad Lateranense de Roma) y tiene varios másters y cursos sobre diversas temáticas. Con motivo de su participación en la Formación Permanente del Clero atiende a Iglesia en Plasencia en una interesante entrevista que reproducimos a continuación.
“En el proceso de evangelización es necesario volver al principio”
En las últimas semanas, don José Antonio Cano Cano ha participado en la Formación Permanente del Clero bajo el tema ‘Evangelizar en nuestros pueblos… ¿Misión imposible? Volvamos al principio’
– ¿Cómo evangelizar en los pueblos? ¿Dónde deben insistir los sacerdotes/catequistas y en qué deben cambiar?
– Hemos sido enviados por Jesucristo a evangelizar a todas las gentes, en cualquier circunstancia y lugar, para que lleguen a ser discípulos y experimentar la Salvación. Si bien es verdad, cada lugar y cada persona tiene una historia particular, unas características singulares que hay que contemplar a la hora de llevar a cabo la tarea de la evangelización. Lo primero de todo es que cada persona: sacerdote, catequista, renueve el amor primero, habiéndose encontrado personalmente con Jesucristo sienta la pasión por llevar a los demás la Buena Noticia de Jesucristo. Conscientes de que lo que mejor que nos ha pasado y lo mejor que le puede pasar a los demás es encontrarse con Jesucristo, con el Dios que nos salva. Cuando uno siente esta pasión, esta urgencia, ya no hay nada que lo pueda detener porque el deseo de que otros se encuentren con Jesucristo “le mete prisa”. Y luego gestar un proceso donde poder seguir creciendo, madurando, viviendo la fe.
“Cuando uno siente la pasión del encuentro con Cristo, esta urgencia,
ya no hay nada que lo pueda detener porque el deseo de que
otros se encuentren con Jesucristo “le mete prisa”
-¿Qué primer anuncio real y significativo se puede hacer hoy? ¿Qué variaciones se deben introducir en función de la comunidad parroquial, el territorio,…?
– El Primer Anuncio que hemos de hacer hoy y siempre es mostrar el amor de Dios que salva. Dios te ama. Jesucristo ha muerto y ha resucitado por ti. Está vivo, y te quiere vivo, te acompaña en el camino y puedes escucharle y hablarle. Esto es lo fundante, y ésto lo presentaremos de múltiples formas. Con una familia que acaba de tener un niño hablaremos de ese amor de Dios Padre que cuida y abraza, como lo hacen los padres; con una pareja de novios, desde esa realidad de amor mutuo, Dios quiere santificar su amor; cuando una persona ha perdido a alguien, podemos presentar a ese Dios que consuela, es cercano, Él que también ha experimentado la pérdida del amigo. El anuncio tú a tú, persona a persona es lo natural y que puede hacer cada uno en el ambiente en el que se mueve, sea una ciudad o un pueblo pequeño. En algunas ocasiones podrán ofrecerse experiencias de primer anuncio comunitarias, a nivel de parroquia, de unidad pastoral, de arciprestazgo… en cada lugar hay que ver las posibilidades.
– Movimientos de primer anuncio que están surgiendo. Su validez y efectividad. ¿Cómo se acompaña después de una experiencia de impacto?
– Actualmente hay muchos métodos de primer anuncio, que son eso, métodos y como tales no se puede absolutizar, puesto que la conversión que hemos de suscitar es a Jesucristo, no a un método u otro. En algunas casos los métodos parecen convertirse en pseudomovimientos y algunas personas giran en torno al método o buscando continuamente experiencias de impacto. El método como tal empieza y termina, ésto es muy importante tenerlo claro. Lo que hemos de ofrecer es un auténtico proceso de crecimiento donde poder conocer, orar, celebrar, compartir, vivir, servir y anunciar la fe. Un proceso de inspiración catecumenal que ayudará a engendrar nuevos discípulos misioneros. Y ésto lo podemos hacer con varios grupos en una parroquia o con uno solo, con más personas o con menos, a nivel de parroquia, o a nivel de unidad pastoral, hay que buscar la forma de llevarlo a cabo, sabiendo que quizás eso nos haga renunciar a otras cosas. Pero si queremos llevar a cabo una buena tarea evangelizadora, una auténtica conversión pastoral es necesario cuestionarnos nuestras estructuras actuales, para ver, si como decía el Papa Francisco, sirven para la evangelización o para la autopreservación. Y sobre todo, no tener miedo, es el Espíritu Santo quien lleva la historia, no tener miedo a arriesgar, a innovar cuando sea necesario, en definitiva, no tener miedo a ofrecer a Jesucristo, especialmente a los que tienen una fe tibio o no le conocen.
– Dentro del proceso de evangelización, ¿Dónde cree usted que se rompe esa cadena de transmisión de la fe? ¿Qué debemos hacer para volverla a engarzar?
– Hasta ahora estamos utilizando herramientas de momentos de cristiandad, cuando ya no estamos en la cristiandad. Es necesario llevar a cabo una tarea evangelizadora, poniendo en el centro el Primer anuncio para suscitar la fe y por la conversión, la adhesión a Jesucristo y solo desde ahí empezaremos procesos catequéticos, de iniciación cristiana, procesos de iniciación a discipulado misionero. Pero nosotros, muchas veces, seguimos convocando para catequesis, sea de la edad que sea, sean niños, jóvenes o adultos, saltándonos el paso primero y una y otra vez sentiremos que ésto no da fruto, que las personas siguen recibiendo los sacramentos pero no hay un auténtica vida discipular. Por tanto, es necesario volver al principio, tenemos que poner nuestra mirada en las primeras comunidades, cómo la Iglesia ha hecho en los primeros siglos para engendrar cristianos y que ésto nos pueda servir de inspiración para el momento actual.
– ¿Cómo casa la importancia de evangelizar en los pueblos, quizá más fácil de entrar por las características rurales, con el hecho de la despoblación que sufren?
– No importa si somos muchos o pocos, mayores o jóvenes. Los pequeños núcleos tienen sus elementos positivos o negativos, así como los grandes núcleos, pero tanto en uno como en otros hemos de ver siempre “oportunidades” para el anuncio, para acercar a Jesucristo. En los núcleos donde apenas hay población y ésta es muy mayor, nuestro acompañamiento de ellos será distinto, lógicamente de los grandes núcleos, pero tanto unos como otros tienen necesidad de Jesucristo y los que tenemos experiencia de su amor en nuestras vidas no podemos por menos que caminar con ellos. A veces una pequeña visita al hogar, una simple conversación en la plaza, un café compartido, puede abrir puertas de esperanza.
Para mí siempre ha sido muy inspirador el texto de Mc 2, cuando intentan presentar a Jesús un paralítico para que lo cure. ¿No podemos entrar por la puerta? ¡Pues entramos por el tejado! Y es que el amor, como decía San Vicente de Paúl, es creativo hasta el infinito.
“A veces una pequeña visita al hogar, una simple conversación en la plaza,
un café compartido, puede abrir puertas de esperanza”
.