04 Ene Iglesia en Plasencia: ‘Albear’ (último editorial publicado en la revista diocesana)
A continuación les ofrecemos el Editorial del último número de Iglesia en Plasencia.
Albear
Albear se refiere a la acción de hacer que algo adquiera un tono blanco o más claro, incluso se usa como sinónimo de pintar o faldegar una pared. En algunos países es sinónimo de madrugar. En una clara referencia al alba, al inicio del día. Al momento en que la noche pierde su oscuridad y empieza a vislumbrarse las primeras evidencias de que llega el día. En el este se inicia la derrota de la negrura y se barrunta la llegada del sol.
La llegada del amanecer no es rápida. El blanqueamiento del firmamento y la desaparición de las estrellas es paulatino y esas primeras noticias a que llega el alba es albear. Para quien ha pasado la noche en angustia, esas primeras señales son un signo de que desaparece la esperanza y se inicia la certeza. La espera ha merecido la pena.
Bienvenida esa primera evidencia de que la oscuridad será vencida. Alegría porque falta poco para que la vida se apodere de la naturaleza y el sueño deje paso a la realidad. Es un gozo inicial, es un cambio radical que aleja el miedo y alivia a quien en la noche ha padecido angustia.
Es una realidad que se asemeja a la verdadera Navidad. El nacimiento de Jesucristo es un primer signo de que llega la Salvación, la luz, la vida, de que el miedo y la angustia serán vencidas. La espera ha merecido la pena y llega el tiempo en que la esperanza se transforme en certeza.
Aunque en la actualidad la Navidad se ha convertido en luz y exterioridad, el nacimiento del hijo de María y José en el portal de Belén se caracterizó por la oscuridad y la intimidad. Más que una evidencia de la llegada del Mesías fue como la siembra de una semilla que tardará más de treinta años en dar frutos.
Realmente la Navidad estuvo alejada de excesos, del ruido, de luces brillantes… es algo que brota de la fe, que confirma las promesas de Dios, que da sentido a la esperanza, que se ofrece en el silencio y que apenas se notó, pero que transformó la historia. Es una alegría profunda, el inicio del triunfo de la santidad… que está en relación con el sentido del término albear.