24 Ene Hijas de la Virgen de los Dolores: Un centenario que perpetúa una labor incansable
Este mañana comenzaban los actos de celebración del centenario de la Aprobación Diocesana de una congregación religiosa, netamente diocesana: La Congregación de Hijas de la Virgen de los Dolores, que nació en Trujillo, donde está la casa madre, y tiene por fundadores a la trujillana Doña Antonia María Hernández Moreno (1875-1955), y al sacerdote diocesano, también trujillano de nacimiento, D. Juan Tena Fernández (1888-1967).
La celebración de hoy ha estado presidida por nuestro Obispo, Monseñor don Ernesto Jesús Brotóns, que ha estado acompañado por el Emérito de Albacete, don Ciriaco Benavente, por don Juan Carlos Trujillo, párroco de las Iglesias de Trujillo, y por otros sacerdotes del arciprestazgo y de la Diócesis. También han estado presentes la alcaldesa de la localidad al frente de su corporación y otras autoridades civiles y sociales. Todos ellos han respaldado a la comunidad, con la Madre Superiora General María del Carmen Álvarez, al frente, acompañada por la Hermana Teresa Gómez, directora General del Colegio de Trujillo.
En su alocución, nuestro Obispo, quiso incidir en que «no conmemoramos cualquier hecho, sino aquellos que nos van entretejiendo y dan sentido a nuestra vida». Por eso, calificó el centenario y la obra de las Hijas de la Virgen de los Dolores como un «regalo».

Don Juan Carlos Trujillo, Monseñor Brotóns, Obispo de Plasencia, la Hermana Julia Expósito, la alcaldesa de Trujillo -Inés Rubio-, la Madre Superiora General, María del Carmen Álvarez, la Hermana Teresa Gómez, Directora General del Colegio HVD Trujillo, y Monseñor don Ciriaco Benavente, Obispo Emérito de Albacete.
Durante el acto se ha descubierto una placa con el nombre de la fundadora que dará nombre a la calle contigua al colegio, ubicado en la Plaza don Juan Tena, dedicada al cofundador de la congregación.

A continuación, con la ayuda del delegado diocesano para la Vida Consagrada les trasladamos algunas de las fechas históricas de este acontecimiento:
- El 14 de junio 1926 la Santa Sede concede el Nihil Obstat para que el obispo diocesano pueda proceder a la aprobación.
- El 12 de octubre de 1926 el obispo, que era entonces Don Justo Rivas, erige la Congregación «de derecho diocesano», «con el fin primario de la propia santificación de sus miembros y el secundario de la protección y fomento de la vocación religiosa de las mujeres».
- El 21 de noviembre de 1926 se celebró solemnísimamente esta aprobación diocesana en Trujillo.
* La futura congregación había comenzado a rodar años antes como catequesis dominical y escuela para niños en la vieja casa parroquial de Santa María la Mayor de Trujillo. En 1910 se crea un internado para jóvenes con indicios de vocación religiosa. Tras algunas pruebas e incertidumbres, la llegada a Trujillo en 1914 del recién ordenado sacerdote Don Juan Tena Fernández, significará el impulso y consolidación de la obra.
En la actualidad la congregación cuenta con 90 hermanas presentes en varias provincias de España y en el extranjero. En nuestra diócesis tienen casas en Trujillo (casa madre), junto con un colegio, en Miajadas, donde regenta también un colegio, y la casa de espiritualidad de Pago de San Clemente (Trujillo) de tanta utilidad en actividades diocesanas.
Nos unimos a esta querida congregación en la acción de gracias, por estos 100 años de un acontecimiento trascendental en la historia fundacional. Entre los lugares donde está presente fuera de la diócesis están en la región Alburquerque y Feria, y en España Madrid, Barcelona, Santander, Salamanca, Selaya y Ferreira. También han salido de nuestras fronteras para fundar una residencia en Lisboa y en el Angola, con casas en Luanda, Benguela y Bocoio y en Argentina.
Es de destacar que la «Madre» Antonia era una mujer casada, y que contó siempre con la ayuda discreta y eficaz de su esposo D. Proceso Lacalle, que la apoyó siempre en sus afanes apostólico. La «madre» solo profesó como religiosa en la congregación que había fundado «in articulo mortis», manteniendo hasta ese momento su carácter de seglar.




