22 Dic Estas Navidades comprar los dulces de nuestras monjas tiene un doble valor
Con la llegada de la Navidad se renueva nuestro compromiso de solidaridad y fe, pero también es el momento de retornar al hogar y juntarnos con nuestras familias en torno a una comida o cena que solemos amenizar con los tradicionales turrones, mazapanes y todo tipo de dulces. Por eso, en Navidad, más si cabe, es importante acudir a los llamados dulces conventuales por un doble motivo. Primero por el cariño con el que lo hacen nuestras monjas y su excelente calidad y, segundo, porque ayudan a financiar monasterios y conventos que, de otra forma, sería difícil mantener, pues son el ‘modus vivendi’ de muchas comunidades de religiosas que no tienen otros ingresos que los dulces y la propia caridad. Eso les permite poder mantener la importante labor de la oración.
Hace apenas un par de semanas, Cáceres acogía la I Feria Monacal, una muestra que ha unido Turismo, Gastronomía y los exquisitos dulces conventuales y que tuvo una gran aceptación de visitantes y de venta de productos.
En el participaron tres monasterios diocesanos que, a lo largo del año endulzan la vida de los que pasan por sus tornos para comprar sus productos, pero que tienen en las Navidades uno de los puntos álgidos de la venta: el de las Madres Dominicas de la Encarnación, de Plasencia, el Convento de las Madres Jerónimas de Trujillo y el Convento de San Pedro de las Madres Franciscanas de Trujillo
- Ubicado en la calle de la Encarnación, el convento de las Madres Dominicas de la Encarnación ha quedado como el único de clausura de la ciudad placentina. Presenta una gran variedad de dulces a lo largo de todo el año (también empanadas por encargo). Desde hace un año se han lanzado a la aventura de la red y puedes tanto contactar con ellas como consultar su amplia gama de productos en https://dulcesconventuales.org.
- «Aunque elaboramos una gran variedad de dulces, queremos destacar en esta época de Navidad estos productos de Mazapán, como figuritas de Mazapán que elaboramos una por una, cada una se moldea con paciencia, las empanaditas de Mazapán que van rellenos de Yema, y los pastelitos de gloria, las anguilas y las estrellas de Mazapán, polvorones de almendra etc ..todo son dulces sencillos, hecho con oración también que van anunciando la alegría de Navidad para celebrar el nacimiento de nuestro Salvador», destaca su superiora.
- En la calle San Pedro, se encuentra el Convento de San Pedro de las Madres Franciscanas de la Tercera Orden Regular de Trujillo. Allí tienen como principales productos a lo largo del año sus típicas Bolluelas, sus pastas de almendra o las pastas de chocolate. Auténticas delicias para los visitantes que lo conocen. Se ubica en la calle San Pedro, 5 y está adscrito a la parroquia de San Martín de Tours.
- Por último, en Monacal todos pudieron disfrutar también de los productos que elaboran las Jerónimas de Trujillo en el Monasterio de Santa María de la Concepción. Ubicadas en la calle Jerónimas 2 de Trujillo, es otra cita obligada para los amantes de los dulces artesanales. Las monjas Jerónimas se esmeran durante todo el año en productos tradicionales como las perrunillas, los bizcochos y el famoso tocino de cielo, que destacan todos ellos por su sabor auténtico y su cuidada elaboración.
Así que ya sabes. Si estos días te toca preparar la cena de Nochebuena o la comida de Navidad o cualquiera de las muchas celebraciones que compartimos estos días en compañía de nuestras familias y amigos, no dudes en visitar estos conventos o ponerte en contacto con ellas y disfrutar de bocados únicos que endulzarán tu paladar.


