25 Sep ¿Estamos iniciados? Artículo de Catequesis de la revista diocesana Iglesia en Plasencia
A continuación les ofrecemos el artículo correspondiente a la sección de Catequesis del último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia, a cargo del Delegado de Catequesis y Catecumenado de Adultos, don Ismael Pastor González.
¿Estamos iniciados?
La catequesis, en cuanto formación cristiana, es uno de los ejes centrales del proceso de Iniciación Cristiana. Como tal es algo mucho más serio que dar alguna charla o preparar actividades para niños, jóvenes o adultos. “La iniciación cristiana es un camino que se hace en el seno de la Iglesia y requiere tiempo, ha de tener continuidad y etapas y se vive con apertura a la gracia que se recibe en los tres sacramentos que le dan unidad: el bautismo, la confirmación y la eucaristía. El resultado de ese camino ha de ser un cristiano adulto que sepa vivir su fe en la Iglesia y en el mundo; pues la catequesis ha de tener siempre clara su meta: tiende al hombre perfecto, a la madurez de la perfección en Cristo” (CEE, Custodiar, alimentar y promover la memoria de Jesucristo nº13). Así pues, la iniciación cristiana, y la catequesis dentro de ella, no se conforma con transmitir unas enseñanzas o contenidos, ni con educar “para ser buenas personas”. Tiene como objetivo que quien la recorre se plantee lo que significa ser cristiano, su vocación a la santidad y adquiera la decisión de recorrer el camino que conduce a esa perfección en Cristo.
Así planteado, probablemente ninguno de nuestros catequizandos estaría listo para recorrer este proceso. Pero siendo sinceros, puede que tampoco quienes impartimos la catequesis lo estemos. Por ello en los artículos de este curso recorreremos las etapas del catecumenado, fuente de inspiración de toda forma de catequesis y de este recorrido de fe (cf. DC 61). No lo haremos describiendo las etapas, lo cual hicimos en un curso anterior en esta misma columna. Sino planteando las preguntas fundamentales que cada etapa y paso nos realiza. Pretendemos con ello ayudar a ofrecer un planteamiento de fe a catequizandos, pero también ayudar a que los catequistas realicemos un examen profundo de nuestra fe.
*Imagen: Fano