24 Sep ‘Rodado’, Editorial del último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia
A continuación les ofrecemos el artículo que bajo el título ‘Rodado‘ sale en el Editorial del último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia.
Rodado
Rodado es un adjetivo que, dicho de un período, de una cláusula o de una frase señala que se distingue por su fluidez o facilidad. Un canto rodado es una piedra alisada y redondeada a fuerza de rodar impulsada por las aguas; durante el fluir cauce abajo fruto de los choques con otras rocas y el roce ha perdido las aristas y se ha perfilado su forma. Por eso se señala como sinónimo de algo fácil y que fluye sin problemas.
Opino que el inicio del curso es un periodo rodado, pero a la vez difícil. Por un lado, los inicios de curso tienen su dinámica propia, pero también es obviar que implican ponerse de nuevo en movimiento con nuevos retos y posibles cambios de personas o circunstancias.
Desde la perspectiva sencilla, el curso pastoral implica la puesta en marcha de unas tareas que se vienen realizando desde hace varios cursos, las reuniones de programación, la elaboración de un calendario con unas actividades que llevan unas fechas ya casi asignadas, la distribución de las tareas a realizar… son elementos de la vida parroquial que ya vienen rodados.
Aunque es cierto que no siempre es fácil poner en marcha lo cotidiano y a veces se deja todo para la semana que viene. Porque hay que buscar el sustituto de una persona. Porque hay que decidir si se mantiene el horario o se acepta cambiarlo para beneficiar a algunos, aunque esto suponga perjuicio para otros. Y todo se complica si el protagonista cambia y todo le viene de nuevas.
Desde la confianza en lo ya conocido es desde donde se puede decir que viene rodado, pero desde la novedad todo resulta diferente. Hay que buscar lo que lime las asperezas, lo que redefine la figura, lo que facilite el ejercicio de las tareas encomendadas. Aunque siempre está la confianza en que la tarea pastoral está patrocinada por un buen espónsor que facilita el desarrollo del ministerio.
Observo que muchos nervios del inicio de curso vienen de creerse demasiado protagonista. Que la clave está en tomar conciencia de quien es el actor principal en la tarea evangelizadora y en quién hay que poner la confianza para que el curso pastoral que se inicia sea un período rodado.