Las delegaciones de migraciones extremeñas lamentan los recortes para cooperación internacional

Las delegaciones de migraciones extremeñas lamentan los recortes para cooperación internacional

Las Delegaciones de Personas Migrantes y Refugiadas de las diócesis de Extremadura han hecho público un comunicado en el que expresan su preocupación por la reducción del presupuesto destinado a cooperación internacional en la comunidad autónoma y solicitan una revisión de las medidas adoptadas. En el escrito, llaman a la reflexión sobre el papel de la cooperación internacional como instrumento para promover el desarrollo humano, la justicia social y la dignidad de las personas en los países más vulnerables.

Comunicado

Las Delegaciones diocesanas de Personas Migrantes y Refugiadas de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz llamamos a la reflexión sobre la cooperación internacional en Extremadura.
Ante la reducción del presupuesto de la AEXCID en los próximos presupuestos de la comunidad autónoma extremeña, las Delegaciones de Migrantes y Refugiados de las tres diócesis extremeñas ofrecemos una palabra de reflexión sobre la cooperación internacional a la comunidad cristiana y a la sociedad.
El papa León XIV, en la encíclica Magnifica Humanitas, ha recordado la necesidad de reconocer con humildad los errores del pasado, especialmente ante situaciones de injusticia como la esclavitud. Esta memoria invita a no permanecer indiferentes ante las injusticias del presente. Con motivo de su visita a España, especialmente a Canarias, estaremos atentos a su mensaje de evangelio y de humanismo cristiano, que viene proclamando continuamente en su magisterio de pastor universal de los cristianos. En Magnifica Humanitas (Grandiosa Humanidad) nos habla del desarrollo humano y sostiene que «es humano cuando pone en el centro a las personas y no la acumulación de bienes, y cuando se refiere también a los pueblos, no sólo a los individuos. La justicia exige el reconocimiento de los derechos sociales y de los derechos de los pueblos…» (MH, 83). Por cierto, avisa de lo que está aconteciendo y que ahora vemos en este signo de nuestra comunidad autónoma: «Mientras las distancias entre los pueblos aumentan, se abren camino lógicas de confrontación y de agresividad, y el difícil recorrido hacia un mundo más unido y fraterno sufre nuevos y dolorosos contratiempos. En este marco, hablar de un camino compartido hacia un desarrollo más justo para toda la familia humana «suena a delirio». Pero no podemos perder la esperanza. Invito a todos a pensar en formas de cooperación y de instituciones internacionales más eficaces, capaces de cuidar el bien común global sin anular la legítima pluralidad de los pueblos y de los estados.» (MH, 64).
El papa Francisco insistió, a su vez, afirmando que toda persona debe ser «libre de partir y libre de quedarse», subrayando que la migración debe ser una opción y no una necesidad forzada. En este sentido, la cooperación internacional es una herramienta esencial para promover el desarrollo humano integral y la dignidad de las personas en sus países de origen. Un modo de establecer lazos y puentes de colaboración y crecimiento compartido en el deseo de un mundo más justo y en paz.
Con la cooperación internacional ganamos todos y no pierde nadie, anulándola perdemos todos. Extremadura siempre se ha significado por su apertura universal, tanto en el caminar y peregrinar en búsqueda de lo mejor hacia otros pueblos, como en la acogida a todos los que llegan. Nos define el sentido de lo común y del compartir, la generosidad y el deseo de respetar la dignidad de lo humano en todas las personas. No es de recibo tomar decisiones que realmente no son expresión de la voluntad mayoritaria del sentir de la ciudanía. Además como región también recibimos las ayudas que nos llegan de la comunidad de otros pueblos en Europa.
La Iglesia recuerda, a la luz del Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles (Hch 2,44), a todos los creyentes y ciudadanos de buena voluntad la llamada a la fraternidad y al compartir como expresión concreta de la fe. Por ello, consideramos necesario mantener abierto el debate sobre el papel de la cooperación internacional, desde la responsabilidad en la gestión pública sin renunciar a la solidaridad con los pueblos más vulnerables.
Pedimos una revisión y reconsideración de las medidas tomadas ya que no consideramos «prescindible» la cooperación en un mundo que está llamado a la universalidad y a la globalización de lo humano y de todos sus derechos.
«No podemos llegar tarde otra vez.» Para nosotros, para la humanidad, es fundamental la cooperación internacional.
Delegaciones de Personas Migrantes y Refugiadas de las diócesis de Extremadura