07 May Cayado (sección Editorial último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia)
A Continuación les ofrecemos el artículo que, bajo el título ‘Cayado‘ aparece publicado en el último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia en la sección Editorial.
Cayado
Cayado es el palo corvo por la parte superior, especialmente el de los pastores para prender y retener las reses. Es un utensilio del pastoreo utilizado como arma defensiva ante posibles ataques de animales; también puede ser utilizado como elemento de apoyo y ayuda al subir cuestas; y es una herramienta propia para atrapar con la parte curva la pata del animal y se le retiene para su cuidado.
Aunque la labor del pastoreo extensivo cada vez es menos habitual. Es una imagen evangélica muy actual, que sigue dando a conocer la misión que realizó Jesucristo y explicita el ministerio que ha de realizar la jerarquía de la Iglesia como en el cuidado de la comunidad eclesial. La utilidad del cayado como defensa, como apoyo y como utensilio para facilitar el cuidado del redil define el ministerio pastoral en la Iglesia.
Ya que estamos en un ambiente adverso, donde las verdades del Evangelio se ponen en duda, donde la institución eclesial se desprestigia y donde la sacralidad de las celebraciones se difumina en una celebración festiva que olvida sus raíces transcendentes, todo lo que hace referencia al Buen Pastor y vincula la vida eclesial a su origen divino, es una defensa que ayuda a vivir lo esencial.
Ante esta adversidad, se ha de buscar apoyo para vivir con gozo y en profundidad el discipulado cristiano. Siempre se ha de estar dispuesto a aprender y avanzar en la profundización del misterio cristiano. La tarea de hacer vida el evangelio no se termina y es un ejercicio arduo que no hay que precisa fundamentos firmes.
Descubrir la propia fragilidad y las heridas del mal motiva que se haga preciso ser atrapado para recibir los cuidados oportunos y la ayuda para cicatrizar las magulladuras del caminar cotidiano. Utilizar un instrumento para ser atrapado con facilidad, puede ser esencial para cultivar la vida espiritual y avanzar en la imitación al Maestro.
Oportunamente, el que ejerce el ministerio de pastor ha de saber usar el cayado como arma defensiva, como apoyo o como instrumento médico para cuidar al pueblo de Dios. El ministro eclesial tiene como tarea primordial, respondiendo a la incitación del Espíritu Santo para imitar a Jesucristo, discernir el uso que ha de realizar de su cayado.