Jorge Fernández Sangrador nos lleva a la Semana Santa a través de «la belleza que hiere»

Jorge Fernández Sangrador nos lleva a la Semana Santa a través de «la belleza que hiere»

Don Jorge Juan Fernández Sangrador pronunció en la tarde de este miércoles el pregón de la Semana Santa 2026 en la Catedral de Plasencia, centrando su mensaje en una idea potente: la belleza que hiere, que interpela y que transforma.

El cartel elegido refleja un Cristo atribuido al Beato Fra Angelico (siglo XV), el gran pintor renacentista italiano. Su rostro no es un rostro de museo ni de postal: está marcado por el sufrimiento, con hematomas y llagas visibles, alejado de toda idealización. Su crudeza desconcierta, inquieta y, más que consolar, sacude. Nos coloca frente a la herida de la humanidad y nos invita a mirar de verdad. Como decía aquel, “la belleza que salva es la que nos toca el alma, la que nos duele, la que nos mueve a cambiar”.

En su reflexión, Don Jorge Juan evocó a Georges Braque, quien afirmaba que el arte no está para tranquilizar, sino para perturbar, y a Fiódor Dostoyevski, que veía en la belleza exigente y dolorosa la fuerza capaz de salvar al mundo. Esa es la belleza de Cristo: la que hiere para transformar.

El pregón hizo también memoria de la experiencia mística de los santos carmelitas. San Juan de la Cruz nos lo recuerda en sus versos:

“¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!”

Y Santa Teresa de Jesús nos enseña que el encuentro con Dios puede ser herida que no destruye, sino que transforma el alma. Esa es la belleza de la Semana Santa: la que nos incomoda, la que nos hace mirar más allá de lo inmediato y lo superficial.

El mensaje final quedó claro: en un mundo que tantas veces huye del dolor, la Semana Santa nos vuelve a poner ante un rostro que incomoda… pero que también puede salvar. Una belleza que hiere… pero que eleva y nos acerca a lo más profundo de nosotros mismos.

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