16 Mar El dolor y la alegría se funden en la Dolorosa protagonista del mural de la Semana Santa de Plasencia
Una Madre que asiste a la pasión y muerte de su Hijo, 18 metros de alto por 9 de ancho, un marco históricos (el del Templo de Santo Domingo), una Virgen que ve cómo su Hijo resucita. Así es el (cartel) mural de la Semana Santa de Plasencia 2026, la primera como Semana Santa de Interés Turístico Nacional y, por ello, todos los actores participantes, Obispado, Ayuntamiento y Cofradías, han querido repetir la fórmula del año pasado. Si en esa ocasión el artista local Jesús Mateos Brea sorprendía con un espectacular mural en el exterior de la Catedral representando el Descendimiento de Jesús, en esta ocasión es la Virgen Dolorosa la protagonista. Sus puñales se convierten en pliegues de su manto y su rictus se deja a la libre interpretación que caen de un rostro inacabado: ¿Dolor por la muerte o alegría por la Resurrección?
En cualquier caso, como reconocía nuestro Obispo, Monseñor Brotóns, nos presenta «a la Madre, que entrega, que se agarra el pecho, que acompaña a su Hijo y nos acompaña en este misterio de amor que, como bien sabemos los cristianos, no termina en la muerte».
El prelado participaba este lunes en la presentación junto a la concejala de Turismo, Belinda Martín, la de Cultura, Marisa Bermejo, al presidente de la Unión de Cofradías y la Hermandad de La Pasión y junto al artista Jesús Mateos Brea que contó con la presencia de periodistas y de los primeros turistas, si bien por las enormes dimensiones del mural, ya había ‘desatado’ la admiración y sorpresa de quienes por allí han pasado.
Monseñor Brotóns: «Agradecer esta capacidad genial que nos ofrece y regala de unir el arte urbano con el sentimiento más profundo y la entidad más profunda de la Semana Santa. Lo hizo el año pasado y lo vuelve hacer presentándonos a la Madre, Madre que entrega, que se agarra el pecho, que acompaña a su Hijo y nos acompaña en este misterio de amor que, como bien sabemos los cristianos, no se termina en la muerte, no se recrea en la muerte sino que es palabra de Vida con mayúscula y de Resurrección». «Agradecer el trabajo de todos los que hacen posible la Semana Santa como un sentir y un testimonio de amor y de fe. El hecho de que podamos trabajar en red y en comunión siempre genera comunidad y es vida. Siempre es fecundo».
Belinda Martín: «La espera ha merecido la pena. Tenemos ya el cartel de la primera Semana Santa de Interés Turístico para la ciudad y no podía ser de otra manera que algo grandioso. Mezclando la vanguardia con el respeto de estas fechas y así lo sabe plasmar muy bien Jesús. En el Ayuntamiento estamos súper contentos del mural para que todos los placentinos y todos los visitantes lo disfruten».
Brea: «Es un trabajo que hago con mucha estima y cariño para la ciudad. Este año quería algo grande, llamativo, grandioso pues el espacio era más grande, aunque no tan espectacular, evidentemente. No obstante es de donde parten y a donde regresan todas las procesiones. Quería que fuera algo que acompañase a todas las cofradías, a todos los placentinos, que la Virgen María, la Dolorosa estuviese mirando a la puerta por donde salen e integrar el trabajo en este espacio como hice con el Descendimiento. Se me ocurrió que, de alguna manera, esa ventana que hay y deja pasar la luz, estuviese en el pecho de María y se proyectase durante estos días iluminado desde dentro y que hiciera de ese corazón de la Dolorosa. Los siete puñales los encontraríamos, de forma alegórica, en los siete pliegues del manto. Luego centrarme en las manos y en el pecho. Son las manos las que nos hablan con dos posiciones contrapuestas, la que se agarra fuerte de esa madre que está viendo sufrir a su hijo, y otra parte que se agarra al pecho, más sosegada, que es la de la Resurrección. El rostro no está completo porque no quería personificar tanto. Se ven unas lágrimas cayendo por el rostro, pero no sabemos si son de alegría o de tristeza».


