Loren García, CMF (religioso): «La vida religiosa es el motor de mi vida cristiana»

Loren García, CMF (religioso): «La vida religiosa es el motor de mi vida cristiana»

La Iglesia celebra el próximo lunes, 2 de febrero, la Jornada por la Vida Consagrada. Los consagrados tienen una gran presencia en nuestra diócesis y una importante labor. En el último número de la revista diocesana Iglesia en Plasencia, Lorenzo García Palacios (CMF), Misionero Claretiano en el Colegio Claret de Don Benito, da testimonio de su vida y de la importancia de su condición.

Loren (CMF): «La vida religiosa es el motor de mi vida cristiana”

Lorenzo García Palacios es Misionero Claretiano en el colegio Claret de Don Benito donde ejerce como Superior y responsable de la pastoral de Infantil y Primeria. Nacido en Almendralejo, se ordeón el 6 de mayo de 2000 y tras llevar el anuncio del Evangelio por ‘media’ España, recaló en Don Benito en 2016. “Para mí, la vida religiosa es el motor de mi vida cristiana, ya que vivo la consagración a Dios como una entrega a su Reino, el cual estoy llamado a anunciar cada día. Desde la vida Religiosa he ido descubriendo lo necesario que es abrazar a Dios desde la oración y compartiendo con los hermanos la vida y la misión”, señala.

“Desde pequeño sentí la llamada a ser misionero al estilo de Claret, y poder ir a cualquier parte del mundo a anunciar el evangelio. Era algo que me entusiasmaba, y siempre buscaba momentos para irme a la comunidad de misioneros claretianos de mi pueblo, donde desarrollábamos muchas actividades. Con el paso de los años ese entusiasmo se convirtió en estilo de vida en la congregación de misioneros Claretianos hijos del corazón de María, y mi vocación fue creciendo para abrazar una consagración total a Dios. Actualmente desarrollo mi vocación con la misma alegría y entusiasmo de quien se siente bendecido por Dios, y desde ahí intento hacer realidad la presencia de Cristo en medio del mundo al estilo de San Antonio María Claret. Intento siempre buscar la mejor manera de acercar la palabra de Dios a los demás, intentando siempre crear un clima de alegría y felicidad tan necesario en nuestro mundo actual”, añade.

Por último, comenta que “durante toda mi vida misionera intento actualizarme para que el mensaje evangélico cale hondo en las personas, especialmente en los niños y jóvenes. También acompaño grupos de Matrimonios con los que comparto muchos momentos de Fe”. Loren nos deja una oración de Claret que lleva cada día a su vida: “Señor y Padre mío, que te conozca y te haga conocer; que te ame y te haga amar; que te sirva y te haga servir; que te alabe y te haga alabar por todas las criaturas”.