Entrevista a Juan Luis Díaz y Rosa Murillo

Entrevista a Juan Luis Díaz y Rosa Murillo

ENTREVISTA

Juan Luis García Díaz

“Transmitir los valores scouts”

El pasado mes de marzo la Conferencia Episcopal Española anunció el nombramiento del sacerdote diocesano Juan Luis García Díaz, como consiliario de la Federación de Scouts Católicos de Extremadura.

–¿Qué balance haces de estos meses como consiliario de la Federación de Scouts Católicos de Extremadura?
–Llevo poco tiempo desde el nombramiento. Vamos trabajando con el equipo regional, integrado por representantes de las tres diócesis. Trabajamos muy a gusto porque el un equipo muy ilusionado por llevar acabo el movimiento Scout Católico y hacer que se extienda en otros lugares porque los valores que transmiten ayuda a los niños y jóvenes a crecer como personas y como cristianos.
–¿Qué ha supuesto para ti asumir esta nueva tarea a nivel regional?
–Esta tarea ha supuesto para mi asumir un servicio más, pero lo he aceptado como una una nueva terea, que creo que merece la pena, y eso me hace, como scout que soy, dedicar parte de mi entrega como sacerdote a que se sigan transmitiendo los valores scout católicos.
–¿Qué objetivos te has marcado como consiliario?
–Los objetivos marcados por el equipo interdiocesano es animar a los distintos grupos de scout, apoyarles y coordinar las diversas actividades que se organizan. También trabajar por la expansión del movimiento.
–¿Cuál es la situación actual del movimiento escultista extremeño?
–La situación actual es buena, existen bastantes grupos en distintos lugares de Extremadura: en Badajoz, Mérida, Cáceres y Plasencia. Aquí en Plasencia hay tres grupos: en la parroquia de Guadalupe, del Pilar y del Salvador con más de 200 chavales y jóvenes.
–¿Qué actividades tenéis programadas para lo que queda de curso?
–Hemos tenido el encuentro de Navidad que fue en Mérida y el día de San Jorge, que es nuestro patrón y se realizó en Alcuéscar. Ahora se llevarán a cabo los distintos campamentos y acampadas que ya están a punto de realizarse. También la participación en el encuentro de este verano con el Papa en Lisboa, al que va a acudir con mucha ilusión un buen  grupo de scouts de Extremadura.

 

ENTREVISTA

Rosa Murillo Fuentes

“Quiero escuchar y abrir espacios”

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española publicó en septiembre, la aprobación del nombramiento de Rosa María Murillo Fuentes, laica de la diócesis de Plasencia, como presidenta nacional del Movimiento “Cursillos de Cristiandad”.

–¿Qué ha supuesto para ti asumir esta nueva tarea?
–Siempre que me han preguntado esto he formulado un deseo: que quería asumir esta tarea como un servicio, no como un cargo ni como una carga. Hoy, después de unos meses, puedo decir que es un servicio que me está ayudando a crecer personalmente y como cristiana. Personalmente, porque me enfrenta a mi propia vulnerabilidad y me llama a un servicio en humildad y escucha. Además, soy testigo del trabajo incansable de muchas personas dejándose la piel por llevar a otros al Señor, por acompañar soledades y devolver la esperanza a tantos que hoy lo necesitan. Veo cursillistas de ochenta años que siguen empeñados en invitar a cursillos, en fermentar de evangelio los ambientes en los que se desenvuelven
y veo cursillistas no tan mayores y jóvenes que trabajan codo con codo con ellos y su sólo testimonio les convence de que es posible no desfallecer por pura cuestión de identidad. Que los cristianos o somos para evangelizar o somos para otros, o, simplemente, no somos. Como cristiana aprendo que la perspectiva y la mirada hay que volverla hacia lo esencial
y cambiar la mentalidad con criterios más evangélicos que van más allá de los aparentes éxitos o fracasos, criterios que ponen en valor lo pobre y pequeño, la potencia de las semillas de vida y el espíritu que multiplica desproporcionadamente porque no entiende de números sino de autenticidad y verdad.
–¿Qué balance haces de este casi año de presidencia?
–Ha sido un tiempo no exento de dificultades pero también un tiempo fecundo que agradecer. He comprobado que el Movimiento de Cursillos está muy vivo en nuestro país y en el mundo. Nuestro carisma en el ámbito del Primer Anuncio es más necesario que nunca en un contexto social de cambio de época que nos reta a una reflexión profunda de cómo llegar al hombre y la mujer de hoy desde la convicción de que la fe sigue siendo la respuesta, la esperanza y el sentido para la vida y la sed de cada ser humano. Ha sido un año de conocimiento y de búsqueda compartida. No ha faltado ilusión, pasión y ganas de trabajar.                                                                                                                                                                                                                                      –¿Cuál es la situación actual del movimiento cursillista?
–El Movimiento de Cursillos vive un momento muy especial. Estamos presentes en los cinco continentes y en la mayoría de las diócesis españolas. Más de 3.000 personas al año viven un cursillo y muchos permanecen en los itinerarios de acompañamiento y crecimiento del poscursillo. En el territorio nacional existen realidades con dificultades y pobrezas
y, otras renovadas y con fuerza.  Pero más allá de esto, estamos situados en la urgencia del Primer Anuncio con la riqueza de ser un movimiento con mucha experiencia acreditada en este campo lo que nos llama a trabajar y a servir aún más y mejor a la Iglesia y al mundo.
–¿Qué objetivos te has marcado como presidenta?
–Como presidenta escuchar y abrir espacios. Creo que ha llegado el momento de, aparte de hablar de sinodalidad, ponerla en práctica. Por eso, este año en el Movimiento nos hemos propuesto que nuestra forma de caminar y de trabajar sea más sinodal. En Junio aprobaremos el proyecto para los próximos años. Un proyecto que ha sido elaborado y construido
entre todas las diócesis. Lo procesos sinodales son más lentos pero llegan más lejos porque son de todos. Junto a la sinodalidad es imprescindible crecer en subsidiariedad en las relaciones. Esto es, dejar espacio para que cada uno preste el servicio al que está vocacionado y ayudarnos mutuamente cuando sea necesario pero con una ayuda capacitante no de sustitución. Un proyecto apasionante para reavivar en comunión nuestra identidad como carisma de Primer Anuncio así como la necesaria renovación y adaptación de formas y lenguajes.
–¿Qué actividades tenéis programadas para lo que queda de curso?
–A nivel diocesano las actividades programadas son las propias de nuestro método, se programan cursillos, Ultreyas, grupos de poscursillos, actividades diversas para presentar y ofrecer el movimiento como instrumento para nuestras parroquias.

 

Entrevistas publicadas en la revista diocesana Iglesia en Plasencia, número 587 de 28 de mayo.