La Diócesis rinde ‘honores’ a su patrón, San Fulgencio, y agradece su protección otro año

La Diócesis rinde ‘honores’ a su patrón, San Fulgencio, y agradece su protección otro año

La SI Catedral acogía este viernes, 16 de enero, la Festividad de San Fulgencio, patrono de la Diócesis y de la ciudad de Plasencia junto a su hermana, Florentina. Una celebración que estuvo presidida por nuestro Obispo, Monseñor don Ernesto J. Brotóns Tena, y concelebrada por el Emérito de Albacete, Monseñor Benavente. Les acompañaron en el presbiterio el Vicario General, don Francisco E. Barrado; los miembros del Cabildo Catedralicio, el diácono Javier Tovar y varios sacerdotes del arciprestazgo y también alguno llegado de otros lugares diocesanos. Además, estuvieron presente la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible en funciones, Mercedes Morán, junto al alcalde, don Fernando Pizarro García-Polo, al frente de su Corporación, además de otras autoridades civiles y eclesiásticas.

Tras la tradicional procesión por el Claustro de la Catedral se procedió a la Eucaristía. En su homilía, Monseñor Brotóns ensalzó la figura del patrón, «un hombre bueno con corazón de pastor, famoso por su sabiduría, buen juicio y santidad. Un auténtico testigo de la fe», llamando a los que tienen responsabilidad en la Iglesia a seguir esos pasos del Buen Pastor, para reunir a su rebaño y «buscar a la oveja perdida Para sanar a la herida. Cada oveja cuenta. Con cada oveja se establece un vínculo de compasión, comunión y amor», añadía.

Precisamente, a través de esa figura nos invitó, como Iglesia de Plasencia, a salir al encuentro de nuestros hermanos, especialmente «de los que están o se sienten lejos, para dar testimonio de nuestra fe».

«Como Iglesia diocesana no podemos conformarnos sin más con el camino recorrido ni encerrarnos en nosotros mismos. Toca salir, conocer bien la realidad que nos rodea como el pastor conoce a sus ovejas». «A salir, a pisar las periferias, a buscar juntos cómo ser una Iglesia misionera», añadió.

Monseñor Brotóns insistió también en la importancia de salir y tender puentes en una sociedad polarizada en la que muchos quedan descolocados en un mundo que necesita «artesanos de la paz».

Al término de la Eucaristía, se procedió a incensar el bastón de mando del Ayuntamiento y nuestro Obispo impartió la Bendición Papal a los asistentes.

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