{"id":4424,"date":"2017-06-24T18:56:36","date_gmt":"2017-06-24T16:56:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/?p=4424"},"modified":"2017-06-24T18:56:36","modified_gmt":"2017-06-24T16:56:36","slug":"primeras-palabras-de-don-jos-luis-como-obispo-de-plasencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/primeras-palabras-de-don-jos-luis-como-obispo-de-plasencia\/","title":{"rendered":"Primeras palabras de Don Jos\u00e9 Luis como obispo de Plasencia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/DSC_7352.jpg\"><img decoding=\"async\" title=\"DSC_7352\" style=\"border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; display: inline; border-top-width: 0px\" border=\"0\" alt=\"DSC_7352\" src=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/DSC_7352_thumb.jpg\" width=\"155\" height=\"244\"><\/a>  <\/p>\n<p>Estimados Se\u00f1ores Cardenales, Arzobispos y Obispos, que hab\u00e9is podido acompa\u00f1arme y acogerme as\u00ed en el Colegio Episcopal como hermano, para compartir la solicitud por toda la Iglesia, en comuni\u00f3n con el Papa Francisco, al que agradezco vivamente este gesto de confianza. <\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Queridos hermanos y amigos sacerdotes, Ilustr\u00edsimas autoridades auton\u00f3micas y locales con las que desde hoy deseo compartir, en colaboraci\u00f3n leal, un servicio a las personas desde las instituciones que cada uno de nosotros representamos. Queridos hermanos todos:  <\/p>\n<p><i>\u00ab<\/i><i>\u00a1Qu\u00e9 bello es el mundo y qu\u00e9 grande es Dios!<\/i><i>\u00bb<\/i> dec\u00eda a Giussani su madre, como la cosa m\u00e1s natural del mundo, un d\u00eda en el que asist\u00edan a misa de seis de la ma\u00f1ana. Esta ma\u00f1ana podr\u00edamos a\u00f1adir, al vernos juntos alabando a Dios, desde la gratitud y la s\u00faplica: <i>\u00ab<\/i><i>\u00a1Qu\u00e9 grande y qu\u00e9 bella es la Iglesia, que nos permite a personas venidas de lugares tan dispares agradecer y mendigar al Se\u00f1or que aliente y sostenga este pastoreo apenas comenzado!<\/i><i>\u00bb<\/i>. Y lo hacemos en esta fiesta de San Juan Bautista (del nacimiento, no del martirio que en todo caso vendr\u00eda despu\u00e9s), recordando y queriendo hacer m\u00edas sus palabras para mi ministerio episcopal entre vosotros, que todo sea para <i>que <\/i><i>\u00c9l crezca y yo meng\u00fce<\/i> (Cf. Jn 3, 30). Que todo sea para su santa gloria y vuestro servicio.  <\/p>\n<p>Por otra parte, yo mismo deseo hacer vida el lema del escudo her\u00e1ldico de Plasencia: <i>\u00abUt placeat Deo et hominibus\u00bb (<\/i>que significa<i> <\/i>\u201c<i>Para que agrade a Dios y a los hombres<\/i>\u201d), suplicando para ello <i>que sea un hombre conforme a Su Coraz\u00f3n, que cumpla sus preceptos <\/i>(Cf. Hch 13, 22).  <\/p>\n<p>Con el salmista, desde el coraz\u00f3n repito: \u00ab<i>Te doy gracias porque me has escogido portentosamente\u201d <\/i>(Sal 138, 14). Doy gracias a Dios que, a trav\u00e9s de su Iglesia, me conf\u00eda esta hermosa misi\u00f3n, a pesar de mi debilidad y de la pobreza de mi persona. El Se\u00f1or, como dice Isa\u00edas, <i>\u00ab<\/i><i>me llam\u00f3 en las entra\u00f1as maternas y pronunci\u00f3 mi nombre<\/i><i>\u00bb <\/i>(Is 49, 1); ha tenido tanto cuidado conmigo a lo largo de mi historia, a trav\u00e9s de mi familia que me ha dado la vida y la fe, del afecto de mi pueblo Pedro Bernardo y su parroquia (bendito D. Fidel y mi catequista Julita), de mis formadores del Seminario en Arenas de San Pedro, \u00c1vila y Salamanca, la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad Pontificia de Salamanca (varios de mis profesores presentes: saludo a D. Olegario y a D. Jos\u00e9 Manuel S\u00e1nchez Caro, gracias D. Ricardo por acceder a mi petici\u00f3n de consagrarme Obispo), a mis amigos de Friburgo y del Ticino, a la amistad de D. Juli\u00e1n en el Tiemblo y D. Baldomero, que me ayudaron a ser mejor sacerdote. Hacemos hoy un recuerdo agradecido de D. Felipe Fern\u00e1ndez Garc\u00eda, sacerdote placentino, que como Obispo de \u00c1vila me orden\u00f3 sacerdote.  <\/p>\n<p>Saludo con afecto a los amigos sacerdotes venidos de tantos lugares: con los que he tenido relaci\u00f3n unas veces de padre, otras de hijo, y otras de hermano mayor o menor. A los consagrados y fieles laicos que desde los lugares en los que he vivido y servido a Dios y a su Iglesia, hab\u00e9is hecho el esfuerzo de haceros presentes en esta hermosa celebraci\u00f3n. Compa\u00f1eros profesores y antiguos alumnos del Colegio Asunci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora y de Pablo VI de \u00c1vila, trabajadores y chicos de la Casa Grande de Martiherrero, parroquias del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, Tornadizos de Ar\u00e9valo, de mi querida parroquia de San Pedro Bautista. Gracias a los amigos m\u00e1s \u00edntimos, porque vuestros rostros y vuestra compa\u00f1\u00eda es la concreci\u00f3n de c\u00f3mo el Se\u00f1or ha acompa\u00f1ado y cuidado amorosamente mi vida.  <\/p>\n<p>Me dirijo ahora a vosotros, queridos diocesanos de Plasencia, pueblo cristiano al que el Se\u00f1or me env\u00eda como pastor:  <\/p>\n<p>He sido nombrado Obispo vuestro, es decir, el que ve, cuida y vigila a su reba\u00f1o. La Iglesia me pide predicar su evangelio, celebrar sus sacramentos, cuidar a cada uno de sus fieles. Las tres tareas esenciales del Obispo.  <\/p>\n<p>Me pide <b>ense\u00f1ar,<\/b> sabiendo que yo debo ser el primer disc\u00edpulo. Hacer presente la Palabra de Dios, ofrecer la luz que es la misma persona de Cristo en medio de la desorientaci\u00f3n de nuestro tiempo. No ense\u00f1ando ideas propias, sino proponer su Palabra y su modo de vivir. Como Juan Bautista, que nunca se apodera de la Palabra; \u00e9l es s\u00f3lo el que se\u00f1ala; la vocaci\u00f3n de Juan es desaparecer y el sentido de su vida es indicar a Otro m\u00e1s grande. Deseo acoger y tratar de vivir como m\u00edo propio lo que el Se\u00f1or, como \u00fanico maestro, ha ense\u00f1ado y la Iglesia ha transmitido. Ayudadme vosotros a ense\u00f1ar a trav\u00e9s de mi propia vida. Como Juan, quiero estar al servicio de la Palabra de Cristo con humilde alegr\u00eda.  <\/p>\n<p>La Iglesia me pide <b>santificar<\/b> a los hombres, sobre todo mediante los sacramentos y el culto de la Iglesia. S\u00f3lo Cristo nos hace santos, pero por su misericordia infinita, llama a algunos, pese a su pobreza humana, a convertirse mediante el sacramento del Orden, en ministros de esta santificaci\u00f3n, dispensadores de sus misterios y \u00abpuentes\u00bb del encuentro entre Dios y los hombres (Cf. P O, 5).  <\/p>\n<p>Pedid al Se\u00f1or que yo sea generoso, que est\u00e9 disponible y atento para comunicaros los tesoros de la gracia que Dios ha puesto en mis manos, y de los cuales no soy due\u00f1o, sino administrador. Como pastor vuestro deseo ser un ejemplo de fe y un testimonio de santidad, para ser cada d\u00eda m\u00e1s un pastor seg\u00fan el coraz\u00f3n de Cristo.  <\/p>\n<p>En esta fiesta del nacimiento de Juan el Bautista nos debemos preguntar para qui\u00e9n vivimos y para qui\u00e9n morimos. Esta es la pregunta a la que cada uno ha de dar respuesta. Nosotros no somos precursores, es cierto, pero somos seguidores de Cristo y como tales hemos de vivir, considerando m\u00e1s importante guardar la fe que perder la vida. Deseando que Cristo crezca en nosotros y sea reconocido por los hombres.  <\/p>\n<p>La tercera misi\u00f3n del Obispo es la de apacentar el reba\u00f1o, <b>gobernar<\/b>, guiar con la autoridad de Cristo al pueblo que Dios me ha encomendado. Una autoridad que es servicio y que se ejerce en nombre de Jesucristo. A trav\u00e9s de los pastores de la Iglesia, Cristo apacienta su reba\u00f1o: lo gu\u00eda y lo protege porque lo ama profundamente. Como dice San Agust\u00edn, a trav\u00e9s de nuestro ministerio el Se\u00f1or gu\u00eda y custodia a las almas, apacienta el reba\u00f1o con un compromiso de amor (Cf. Comentario Ev. de S. Juan 123, 5), lleno de alegr\u00eda, abierto a todos, atento a los cercanos y sol\u00edcito por los lejanos (Cf. Serm\u00f3n 340, 1; Cf. Serm\u00f3n 46, 15), delicado con los m\u00e1s d\u00e9biles, los peque\u00f1os y sencillos, los pecadores, para manifestar la misericordia infinita de Dios (Cf. Carta 95, 1). Para ello pedid que mi relaci\u00f3n personal y mi amistad con Cristo sea cada d\u00eda m\u00e1s grande, de modo que el mismo Cristo conforme mi propia voluntad a la suya. Que mi modo de gobierno sea el servicio humilde y amoroso del lavatorio de los pies y que sepa cuidar de todas las ovejas, tambi\u00e9n de las perdidas, del reba\u00f1o que se me ha confiado.  <\/p>\n<p>Agradezco de coraz\u00f3n a todos los que hab\u00e9is hecho posible la belleza de esta celebraci\u00f3n, una belleza que hiere el alma y llama al hombre a su Destino \u00faltimo; el generoso trabajo de los voluntarios, la armon\u00eda y coordinaci\u00f3n de los coros, capaces de armonizar la diversidad.  <\/p>\n<p>Agradezco igualmente la presencia de los medios de comunicaci\u00f3n. Hab\u00e9is realizado una cobertura atenta y cordial desde el d\u00eda de mi nombramiento. Estoy a vuestra disposici\u00f3n, para que podamos dar en nuestra di\u00f3cesis las buenas noticias que desea escuchar el coraz\u00f3n de cada hombre.  <\/p>\n<p>Quiero agradecer tambi\u00e9n especialmente el afecto y la disponibilidad de D. Carlos L\u00f3pez y D. Amadeo Rodr\u00edguez, mis predecesores, as\u00ed como el trabajo del Colegio de Consultores y el de D. Francisco Rico, que, como os dec\u00eda en mi saludo inicial a la di\u00f3cesis, ha cuidado la familia diocesana como hermano mayor en ausencia del padre, paliando as\u00ed vuestra orfandad.  <\/p>\n<p>En esta responsabilidad que hoy se me conf\u00eda deseo contar con todos vosotros. De modo especial con los sacerdotes, queridos hermanos y estrechos colaboradores en el cuidado del pueblo santo de Dios, a los que nunca podr\u00e9 agradecer suficientemente la entrega generosa de vuestra vida; valoro y aprecio vuestro trabajo silencioso y la fidelidad con que lo llev\u00e1is a cabo. Quiero estar cercano a los seminaristas; poned vuestra juventud al servicio de Dios y de los hermanos; seguir a Cristo implica siempre la audacia de ir contra corriente, pero vale la pena porque es el camino de vuestra propia felicidad. Atreveos a comprometer vuestra vida con esta opci\u00f3n valiente que es seguir al Se\u00f1or.  <\/p>\n<p>Cuento con los consagrados, que particip\u00e1is tan activamente en la tarea evangelizadora de la Iglesia desde vuestros respectivos carismas; la di\u00f3cesis y el mundo necesita vuestro testimonio y vuestra oraci\u00f3n. Vivid vuestra vocaci\u00f3n en la fidelidad diaria y haced de vuestra vida una ofrenda agradable a Dios. Como deb\u00e9is hacerlo los diferentes movimientos eclesiales, y los fieles laicos desde la tarea vocacional de cada uno a trav\u00e9s de vuestra presencia en medio del mundo.  <\/p>\n<p>Todos formamos la \u00fanica Iglesia de Jes\u00fas; con osad\u00eda y sin miedo debemos hacer visible al Se\u00f1or y a su Iglesia en la tarea de la evangelizaci\u00f3n que se nos encomienda. Pongamos en el centro de nuestros desvelos a los pobres, por los que Cristo mostr\u00f3 tan clara predilecci\u00f3n y la Iglesia mira con amor preferencial; que yo sea con ellos acogedor y misericordioso. Tened paciencia conmigo y mis limitaciones. Os invito a que juntos contemos a nuestros diocesanos la belleza que supone pertenecer a Cristo y vivir cada una de las circunstancias de nuestra vida, tambi\u00e9n las m\u00e1s dolorosas, desde \u00c9l. Que \u00c9l tenga que ver con toda nuestra vida.  <\/p>\n<p>Para cumplir tan bella tarea ponemos mi ministerio pastoral bajo la protecci\u00f3n de San Fulgencio y Santa Florentina, patronos de nuestra di\u00f3cesis y de Mar\u00eda, bajo la advocaci\u00f3n de la Virgen del Puerto, cuyo santuario fue lo primero que pisaron mis pies en mi primera visita a Plasencia el d\u00eda 19 de abril y a quien ped\u00ed ardientemente saber acompa\u00f1aros y quereros como a hijos.  <\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or os bendiga a todos y no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estimados Se\u00f1ores Cardenales, Arzobispos y Obispos, que hab\u00e9is podido acompa\u00f1arme y acogerme as\u00ed en el Colegio Episcopal como hermano, para compartir la solicitud por toda la Iglesia, en comuni\u00f3n con el Papa Francisco, al que agradezco vivamente este gesto de confianza.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4424"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4424\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}