{"id":4420,"date":"2017-06-24T18:51:19","date_gmt":"2017-06-24T16:51:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/?p=4420"},"modified":"2017-06-24T18:51:19","modified_gmt":"2017-06-24T16:51:19","slug":"homila-en-la-ordenacin-episcopal-de-don-jos-luis-retana-gozalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/homila-en-la-ordenacin-episcopal-de-don-jos-luis-retana-gozalo\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda en la Ordenaci\u00f3n Episcopal de Don Jos\u00e9 Luis Retana Gozalo"},"content":{"rendered":"<p><b><u><\/u><\/b> <\/p>\n<p><b><u><a href=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/IMG20170624WA0012.jpg\"><img decoding=\"async\" title=\"IMG-20170624-WA0012\" style=\"border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; display: inline; border-top-width: 0px\" border=\"0\" alt=\"IMG-20170624-WA0012\" src=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/IMG20170624WA0012_thumb.jpg\" width=\"244\" height=\"184\"><\/a> <\/u><\/b> <\/p>\n<p>1.- \u00c1vila y Plasencia son di\u00f3cesis vecinas y amigas. En su historia ha habido frecuente \u201cintercambio de dones\u201d. Podemos recordar algunos hechos de los \u00faltimos decenios.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Mons. Santos Moro Briz, que rigi\u00f3 la di\u00f3cesis de \u00c1vila desde el a\u00f1o 1935 hasta 1968, hab\u00eda pertenecido al presbiterio abulense, porque su parroquia Santib\u00e1\u00f1ez de B\u00e9jar era de la Di\u00f3cesis de \u00c1vila. Aunque tengan los sentimientos tambi\u00e9n su voz, es verdad que para un cristiano toda Iglesia diocesana es su hogar.  <\/p>\n<p>Mons. Felipe Fern\u00e1ndez Garc\u00eda perteneci\u00f3 al presbiterio de Plasencia. Desde el a\u00f1o 1976 hasta 1991 fue obispo de \u00c1vila. Durante su ministerio se construy\u00f3 la actual sede del Seminario de \u00c1vila en Salamanca, donde t\u00fa has sido rector quince a\u00f1os<a name=\"_GoBack\"><\/a>. Hoy, querido amigo, desde el presbiterio de \u00c1vila, pasas a Plasencia como su obispo. Esta intercomunicaci\u00f3n es oportunidad de colaboraci\u00f3n saludable y mutuo enriquecimiento entre unas di\u00f3cesis y otras.  <\/p>\n<p>Mons. Carlos L\u00f3pez, actualmente obispo de Salamanca, originario del presbiterio de \u00c1vila, recibi\u00f3 en esta catedral el a\u00f1o 1994 la ordenaci\u00f3n episcopal. Me consta el afecto y la memoria agradecida de sus a\u00f1os de ministerio en esta querida di\u00f3cesis. Aunque todo traslado afecta a sentimientos hondos, pervive la amistad y el recuerdo del tiempo ministerial transcurrido.  <\/p>\n<p>Perm\u00edtanme que yo recuerde en esta celebraci\u00f3n que D. Jos\u00e9 Luis y un servidor fuimos monaguillos del mismo p\u00e1rroco, que dej\u00f3 en ambos una huella imborrable tambi\u00e9n en forma de llamada al sacerdocio ministerial. Durante a\u00f1os formamos parte del mismo presbiterio; desde hoy somos hermanos en el ministerio episcopal, compartiendo la responsabilidad apost\u00f3lica.  <\/p>\n<p>2.- Juan es el Precursor del Mes\u00edas. Fue anunciado su nacimiento a Zacar\u00edas antes que a Mar\u00eda el del Salvador. De Juan el Bautista celebra la Iglesia hoy su Natividad y dentro de seis meses la Natividad del Se\u00f1or. Precedi\u00f3 la circuncisi\u00f3n y la imposici\u00f3n del nombre de Juan a las de Jes\u00fas; igualmente es narrada con anterioridad la vida oculta de Juan a la vida oculta de Jes\u00fas en Nazaret. En la visita de Mar\u00eda a Isabel, ambas madres gestando, una providencialmente y otra virginalmente, bendicen a Dios y se felicitan entre s\u00ed; el hijo de Isabel salta de gozo por la presencia del Se\u00f1or en el seno de Mar\u00eda. M\u00e1s tarde se encontrar\u00e1n el Precursor y el Precedido, ya que Juan antecede tambi\u00e9n a Jes\u00fas en la predicaci\u00f3n y ante la insistencia de Jes\u00fas accedi\u00f3 el Bautista a bautizarlo. Por \u00faltimo tambi\u00e9n en el martirio fue precursor Juan de Jes\u00fas.  <\/p>\n<p>Los caminos de Juan y Jes\u00fas discurren a poca distancia y se encuentran ocasionalmente. El Nuevo Testamento subraya c\u00f3mo Juan est\u00e1 en el umbral del tiempo de la expectaci\u00f3n y del cumplimiento de las promesas de Dios que irrumpe con Jes\u00fas. Desde la mirada conjunta del Evangelio descubrimos que Juan va delante de Jes\u00fas s\u00f3lo temporalmente, como estadio previo en el designio salv\u00edfico de Dios, pero Jes\u00fas, el que viene detr\u00e1s del Precursor es el anunciado, el precedido, el que exist\u00eda antes que el Bautista. Con diversas expresiones reconoce Juan su lugar en relaci\u00f3n con el que corresponde a Jes\u00fas. \u201cYo no soy quien pens\u00e1is, pero mirad viene uno detr\u00e1s de m\u00ed a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias\u201d (cf. Act. 13, 25). Conviene que \u00e9l crezca y que yo meng\u00fce; es necesario que el Precursor deje el primer puesto a Jes\u00fas. Juan era solo la voz que clamaba en el desierto predicando la conversi\u00f3n para que el pueblo se dispusiera adecuadamente a recibir al Mes\u00edas. Jes\u00fas es la Palabra, y Juan es el eco anticipado de la Palabra. Hay un signo elocuente del lugar subordinado que ocupa Juan en relaci\u00f3n con Jes\u00fas: Encamina sus disc\u00edpulos al Se\u00f1or a quien ha presentado como el Cordero que quita el pecado del mundo (cf. Jn. 1, 29.37). Juan desde la cumbre de su reconocimiento por el pueblo va entrando en la penumbra hasta desaparecer definitivamente.  <\/p>\n<p>Llaman la atenci\u00f3n del Bautista, cuya Natividad hoy celebramos, tanto la palabra valiente de denuncia y llamada a la conversi\u00f3n como el estilo impresionante de vida que respalda la interpelaci\u00f3n de la predicaci\u00f3n. Ocup\u00f3 humildemente el lugar del siervo que reconoce al Se\u00f1or la precedencia real. Ante la Luz del mundo que es Jes\u00fas, Juan se eclipsa.  <\/p>\n<p>El Bautista en su predicaci\u00f3n denunci\u00f3 las injusticias y la extorsi\u00f3n padecidas por los indefensos. No cedi\u00f3 ni a las amenazas ni a los halagos de los poderosos. Los pobres est\u00e1n en el coraz\u00f3n del Evangelio; por ello, ha dicho el Papa Francisco: \u201cLos pobres son un imperativo que ning\u00fan cristiano puede olvidar\u201d. Ama, querido Jos\u00e9 Luis, con amor de padre a los pobres, d\u00e9biles y excluidos; atiende con solicitud especial a los j\u00f3venes que miran el futuro con incertidumbre; abrir las puertas a los que hoy llegan hasta vosotros, como anta\u00f1o vinieron trashumantes de las monta\u00f1as de Castilla, buscando otros horizontes de vida. A nuestro paisano Vasco de Quiroga (Madrigal de las Altas Torres, 1470), obispo de Michoac\u00e1n, los indios llamaban \u201cTata Vasco\u201d \u00a1Que seamos tambi\u00e9n nosotros merecedores de ser reconocidos \u201cpadre de los pobres\u201d!  <\/p>\n<p>El ministerio episcopal, que hoy recibes, consiste en ser precursor del Se\u00f1or, encaminando las personas al encuentro con Jesucristo; transparentando en la vida al que vino no a ser servido sino a servir y entregar la vida por todos; retirando nuestro \u201cego\u201d del centro, y pasando al \u00faltimo puesto. Estamos llamados a ocupar siempre el lugar del siervo, ya que solo Jes\u00fas es el Se\u00f1or. \u201cEl que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos\u201d (Mc. 10, 43-44).  <\/p>\n<p>El Arzobispo de Buenos Aires, Card. Mario Bergoglio, hoy Papa Francisco, en una intervenci\u00f3n pronunciada en la Asamblea del S\u00ednodo de los Obispos celebrada en octubre del a\u00f1o 2001 sobre \u201cel Obispo Servidor del Evangelio de Jesucristo para esperanza del mundo\u201d, dijo gr\u00e1ficamente apoy\u00e1ndose en el Se\u00f1or. El obispo est\u00e1 en medio de la grey como el que sirve (cf. Lc. 22, 27). Unas veces va delante abriendo camino y guiando al reba\u00f1o; otras, camina entre las ovejas escuchando, promoviendo la concordia y tendiendo puentes de paz; otras veces va detr\u00e1s de las ovejas, animando a las cansadas, curando a las enfermas y vendando a las heridas. El pastor es inseparable del reba\u00f1o, cuya suerte comparte; no apacienta a distancia. Vela con solicitud sobre su reba\u00f1o, sin convertirse en esp\u00eda que intenta controlar a los dem\u00e1s.  <\/p>\n<p>3.- La celebraci\u00f3n en que estamos participando reviste una importancia grande para todos nosotros y particularmente para la di\u00f3cesis de Plasencia y su nuevo obispo. Nos hemos reunido en la presencia del Se\u00f1or muchas personas venidas de otras di\u00f3cesis, pero sobre todo de esta querida Di\u00f3cesis Placentina. Participamos en comuni\u00f3n eclesial de esta fiesta, alegr\u00e1ndonos con los hermanos que estrenan hoy pastor, despu\u00e9s del ministerio episcopal de Mons. Amadeo y de la administraci\u00f3n diocesana de D. Francisco.  <\/p>\n<p>La trascendencia de la ordenaci\u00f3n episcopal se refleja de muchas maneras. Despu\u00e9s de un examen singular del candidato, que desde los primeros siglos se practica, tiene lugar la Imposici\u00f3n de manos de los Obispos y la Plegaria de Ordenaci\u00f3n, pronunciada en alta voz por el que preside la celebraci\u00f3n, y a la que se une toda la asamblea orando al Se\u00f1or. Pedimos a Dios la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre el elegido para que desempe\u00f1e con fidelidad el ministerio episcopal en la di\u00f3cesis que se le encomienda.  <\/p>\n<p>Recibe la plenitud del sacramento del orden a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n de manos y la plegaria de ordenaci\u00f3n; a continuaci\u00f3n algunos gestos elocuentes explicitan la transmisi\u00f3n del ministerio episcopal.  <\/p>\n<p>Hay un gesto relevante que consiste en que al obispo ya ordenado se le invita a tomar posesi\u00f3n de su c\u00e1tedra, es decir, de la sede desde donde impartir\u00e1 la ense\u00f1anza autorizada del Evangelio y de la doctrina de la Iglesia. Precisamente la iglesia del obispo, la iglesia principal y madre de las dem\u00e1s iglesias de la di\u00f3cesis, se llama \u201cEcclesia cathedralis\u201d porque en ella est\u00e1 la c\u00e1tedra del obispo. Significa la autoridad magisterial que recibe el obispo para testificar aut\u00e9nticamente el Evangelio y mantener viva en su Iglesia la tradici\u00f3n apost\u00f3lica. A continuaci\u00f3n, los obispos hermanos en el ministerio saludan al nuevo obispo para expresarle la fraternidad en el episcopado y la responsabilidad pastoral compartida. Entra a formar parte del Colegio Episcopal, presidido por el Papa Francisco, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal. Una Iglesia particular existe y vive en la comuni\u00f3n de las Iglesias. Es un indicio coherente con el alcance eclesial del signo el qu\u00e9 al ocupar la sede, la comunidad cristiana exprese con un aplauso la satisfacci\u00f3n y acogida del nuevo obispo.  <\/p>\n<p>Una vez ordenado sacramentalmente y despu\u00e9s de haber tomado posesi\u00f3n de la c\u00e1tedra episcopal, rubricando con el aplauso la aceptaci\u00f3n y el reconocimiento por los participantes, el nuevo obispo preside la liturgia eucar\u00edstica acompa\u00f1ado por los dem\u00e1s obispos y presb\u00edteros que concelebran con \u00e9l. La Eucarist\u00eda es la fuente de la unidad de la Iglesia y el centro del servicio episcopal en la di\u00f3cesis que preside. Desde el altar, desde la mesa eucar\u00edstica, el obispo est\u00e1 en medio de su pueblo como el que sirve, siguiendo los pasos de Jes\u00fas, Modelo de pastores.  <\/p>\n<p>Los santos misterios por excelencia, el memorial de la muerte y resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, se celebra en la comuni\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica. Testimonio de esta comuni\u00f3n es el que el presb\u00edtero en la plegaria eucar\u00edstica nombre al Papa y a su Obispo. Toda Eucarist\u00eda celebrada en cualquier rinc\u00f3n del mundo recibe el sello de su legitimidad por la comuni\u00f3n con el Papa y el Obispo. Una di\u00f3cesis no se da a s\u00ed misma el obispo, sino que lo recibe; y de manera semejante, una parroquia recibe tambi\u00e9n a su p\u00e1rroco designado por el obispo, que tiene la responsabilidad de \u201cdistribuir los ministerios y los oficios\u201d seg\u00fan la voluntad de Dios (Plegaria de ordenaci\u00f3n). Cada Iglesia local existe en un movimiento constante de intercambio de dones, de acogida y oferta, que manifiesta la vitalidad de la comuni\u00f3n eclesial. En la familia de la fe que es la Iglesia no somos extra\u00f1os sino hermanos; nadie es autosuficiente y todos somos indigentes.  <\/p>\n<p>4.- El a\u00f1o 1966, en un comentario postconciliar temprano sobre el ministerio de santificar de los obispos seg\u00fan la constituci\u00f3n <i>Lumen gentium <\/i>nos dej\u00f3, amigo Jos\u00e9 Luis, unas palabras que hoy compartimos, nuestro querido D. Baldomero Jim\u00e9nez Duque, durante muchos a\u00f1os rector del Seminario de \u00c1vila. El ministerio episcopal no es un honor sino un servicio; y las circunstancias de nuestra situaci\u00f3n hist\u00f3rica nos lo recuerdan claramente. El obispo desea que los hombres encuentren a Dios como fuente de vida eterna; con su fe viva debe ser el apoyo a la fe vacilante de otros. Su ministerio de ense\u00f1anza, de direcci\u00f3n y administraci\u00f3n de la di\u00f3cesis sea aut\u00e9nticamente pastoral y santificador. No es s\u00f3lo el custodio del orden en la comunidad cristiana y la persona competente que ense\u00f1a; es el \u201cungido\u201d, el objetivamente santificado y consagrado, para que sirva en las manos de Dios a santificar a su pueblo. Y sin pretender abrumarnos con una larga lista de condiciones que explicitan el amor a Dios y al reba\u00f1o confiado nos exhorta: \u201cQue el obispo sea \u201ccaritativo, sencillo, humilde, pobre de verdad, sin apetencias de dominio, paciente, mortificado, abnegado, hombre de contemplaci\u00f3n, de fe y de esperanza insobornable, celoso, trabajador, valiente, atento a las exigencias de los tiempos\u201d. T\u00fa, querido amigo, promoviste acertadamente una publicaci\u00f3n colectiva sobre D. Baldomero como \u201cformador de hombres y forjador de sacerdotes\u201d, uniendo en el escrito a muchos que reconocemos la deuda contra\u00edda con el inolvidable rector del Seminario de \u00c1vila (BAC Madrid, 2005).  <\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 nuestra Se\u00f1ora la Virgen del Puerto, del Casta\u00f1ar y de Guadalupe te muestre diariamente a Jes\u00fas, el fruto bendito de su vientre!.  <\/p>\n<p>Plasencia, 24 de junio de 2017  <\/p>\n<p>Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista  <\/p>\n<p><b>Mons. Ricardo Bl\u00e1zquez P\u00e9rez<\/b>  <\/p>\n<p>Cardenal Arzobispo de Valladolid  <\/p>\n<p>Presidente de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.- \u00c1vila y Plasencia son di\u00f3cesis vecinas y amigas. En su historia ha habido frecuente \u201cintercambio de dones\u201d. 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