{"id":4233,"date":"2017-04-22T09:07:00","date_gmt":"2017-04-22T08:07:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/?p=4233"},"modified":"2017-04-22T09:07:00","modified_gmt":"2017-04-22T08:07:00","slug":"don-amadeo-rodrguez-magro-nombrado-hijo-adoptivo-de-plasencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/don-amadeo-rodrguez-magro-nombrado-hijo-adoptivo-de-plasencia\/","title":{"rendered":"Don Amadeo Rodr\u00edguez Magro nombrado Hijo Adoptivo de Plasencia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.periodistadigital.com\/religion\/diocesis\/2017\/04\/22\/don-amadeo-rodriguez-magro-nombrado-hijo-adoptivo-de-plasencia-religion-iglesia-dios-jesus-papa-francisco-fe-multiplicacion-panes-y-peces-plaza-honorifica.shtml\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">PERIODISTA DIGITAL 22-04-17<\/a><\/p>\n<p>Con el Ave Mar\u00eda, interpretado por Pablo S\u00e1nchez Payo con el violonchelo y Jos\u00e9 Mar\u00eda Villegas al Piano, daba comienzo el solemne acto de nombramiento de <b>Don Amadeo Rodr\u00edguez Magro<\/b> como Hijo Adoptivo de Plasencia, en el Claustro del Centro Cultural Las Claras de la ciudad placentina.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Claustro de Las Claras<b> se daban cita toda la sociedad civil, militar y eclesi\u00e1stica que quer\u00eda acompa\u00f1ar a su anterior Obispo<\/b>, Don Amadeo, a la entrega de este reconocimiento, que por voluntad del alcalde, D. Fernando Pizarro, el apoyo popular y la aprobaci\u00f3n de la mayor\u00eda de la Corporaci\u00f3n municipal, le conced\u00edan al Obispo Don Amadeo, el pasado 5 de septiembre.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, el<b> Obispo de Ja\u00e9n<\/b> ha estado arropado por sus hermanas, Estrella y Jacinta, sus sobrinos y su equipo m\u00e1s cercano del Obispado jiennense, representado por sus Vicarios Episcopales. <\/p>\n<p>Tras la magn\u00edfica interpretaci\u00f3n del Ave Mar\u00eda, <b>ha intervenido la cronista de Plasencia, D\u00aa Esther S\u00e1nchez Calle <\/b>quien ha pronunciado un discurso, en el que por un lado ha hecho un recorrido por el episcopologio de la Di\u00f3cesis, destacando la vinculaci\u00f3n de la Iglesia con la vida de la ciudad, y por otro, S\u00e1nchez Calle tambi\u00e9n ha querido resaltar la labor, no s\u00f3lo eclesi\u00e1stica, sino tambi\u00e9n la humanista y cultural de Don Amadeo Rodr\u00edguez Magro al frente de la Di\u00f3cesis de Plasencia. <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, en el turno de palabra el Administrador diocesano de Plasencia, <b>D. Francisco Rico Bayo<\/b> y colaborador muy directo de Don Amadeo durante su episcopado, ha presentado ante los asistentes un perfil cercano y amable de quien dirigi\u00f3 la Di\u00f3cesis placentina durante los \u00faltimos trece a\u00f1os. <\/p>\n<p>Por \u00faltimo ha sido el<b> Secretario General del Ayuntamiento<\/b> el encargado de leer el acuerdo plenario, de fecha 5 de septiembre de 2016, por el cual Don Amadeo fue nombrado Hijo Adoptivo de Plasencia. <\/p>\n<p>En citado acuerdo,<b> se expone<\/b>, entre otros t\u00e9rminos que: <\/p>\n<p>\u00abVista la <b>intensa vinculaci\u00f3n con la Ciudad de Plasencia <\/b>durante sus a\u00f1os como Obispo de la Di\u00f3cesis de Plasencia (2003-2016) tanto en el aspecto Espiritual como en el desarrollo Cultual, Econ\u00f3mico y social, derivado de sus decisiones como Obispo\u00bb. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s destaca \u00abSu papel activo, <b>ha sido imprescindible<\/b> para avanzar en la aportaci\u00f3n de estudios universitarios en la ciudad. Gracias a su visi\u00f3n sobre las necesidades de la nueva iglesia, durante estos 13 a\u00f1os, se ha convertido en realidad mejoras continuas en el conjunto del patrimonio eclesi\u00e1stico de nuestra di\u00f3cesis, la rehabilitaci\u00f3n del seminario menor como residencia sacerdotal, la actualizaci\u00f3n o las continuas mejoras en la Catedral de Plasencia. <\/p>\n<p>Don Amadeo <b>ha sido un gran gestor<\/b> que ha hecho posible afrontar cuestiones muy importantes para la vida cotidiana de esta di\u00f3cesis, su acci\u00f3n social aplicando de manera impecable la doctrina social de la Iglesia, ha hecho posible que la Instituci\u00f3n est\u00e9 junto con el m\u00e1s necesitado, en un momento y en una Di\u00f3cesis especialmente castigada por la crisis, su compromiso social ha hecho que la Iglesia llegue al coraz\u00f3n de quien m\u00e1s lo necesita\u00bb. <\/p>\n<p>El Alcalde de la ciudad y su anterior Obispo se fund\u00edan en un abrazo mientras le hac\u00eda <b>entrega del t\u00edtulo<\/b> que desde hoy lo convierte en Hijo Adoptivo de Plasencia. <\/p>\n<p><b>Discurso<\/b> <\/p>\n<p>Un emocionado <b>Don Amadeo ha tomado la palabra<\/b> para agradecer a todos los presentes su asistencia a este solmene acto. Para a continuaci\u00f3n decir: <\/p>\n<p><i>\u00abSiento que os debo ofrecer el rostro m\u00e1s com\u00fan, el que m\u00e1s se parezca a lo que sois cada uno de vosotros. S\u00e9, no obstante, que, para presentarme de ese modo, he de desprenderme de a\u00f1adiduras, de honores o t\u00edtulos; porque el mayor de todos ellos va a ser siempre, a partir de ahora, el tener como madre a esta querida ciudad. Desde hoy, cuando me pregunten de d\u00f3nde soy, adem\u00e1s de mencionar a mi Olivenza-San Jorge natal, a\u00f1adir\u00e9: y de Plasencia, que me ha adoptado como a uno m\u00e1s de sus hijos\u00bb. <\/i> <\/p>\n<p>En este sentido, el Obispo de Ja\u00e9n <b>ha expresado su cercan\u00eda, su sentimiento de placentino y lo bien acogido que fue<\/b> por toda la sociedad de esta Di\u00f3cesis durante sus a\u00f1os de Prelado en esta tierra:<i> \u00abSiempre me sent\u00ed un ser humano como cualquiera de vosotros, un cristiano con todos vosotros, un enviado del Se\u00f1or a todos vosotros, y procur\u00e9 ser consciente de que s\u00f3lo pod\u00eda cumplir con mi misi\u00f3n con fraternidad y servicio\u00bb.<\/i> <\/p>\n<p>El reci\u00e9n nombrado Hijo Adoptivo de Plasencia hizo un recorrido por su infancia, por su juventud, un recuerdo por sus primeros destinos como sacerdote en su Badajoz natal, y de un modo muy especial <b>tuvo un recuerdo para todos los que lo hab\u00edan acompa\u00f1ado en el camino<\/b>. De una manera especial, a algunos maestros y a sus hermanas y familia como ejes de su vida junto, como no, a Jesucristo como gu\u00eda y faro de su vida. <\/p>\n<p>En su emocionado discurso hizo un <b>breve repaso<\/b> por sus a\u00f1os como Pastor de la Iglesia de Plasencia. Agradecido a todos los que hab\u00edan trabajado con \u00e9l, y por la labor que durante esos a\u00f1os se llev\u00f3 a cabo en esta hermosa ciudad. Por lo que refiri\u00f3 <i>\u00abal llegar a Plasencia, me vi envuelto en proyectos, unos inacabados, otros ya incoados y otros pidiendo ser tenidos en cuenta en el futuro. A todos, poco a poco, o al menos a los m\u00e1s urgentes e importantes, les hemos ido dando su tiempo con ilusi\u00f3n y, espero que, a vuestro juicio, tambi\u00e9n con competencia\u00bb<\/i>. <\/p>\n<p>Para concluir, y antes de agradecer a la Corporaci\u00f3n Municipal este gesto con su persona, quiso demostrar que se siente hijo de Plasencia,<i> t\u00edtulo que llevar\u00e1 con honor<\/i> y con mucho afecto: <i>\u00abprometo hoy solemnemente ante todos vosotros querer siempre a la ciudad de Plasencia, sin rebajar nunca el afecto que le tuve desde el primer d\u00eda que llegu\u00e9 como Obispo a esta hist\u00f3rica y amada sede placentina. Y quiero decirle a esta nueva madre que me acoge que siento un enorme orgullo de ser su hijo. Gracias Plasencia, porque un regalo como el que me haces, en esta hora ya tard\u00eda de mi vida, es para m\u00ed como un nuevo renacer en el afecto filial. Por eso te digo, buena madre, Plasencia querida, que siempre te llevar\u00e9 en mi coraz\u00f3n\u00bb.<\/i> <\/p>\n<p>Tras un ovacionado aplauso, en el que se puso de manifiesto la estima de la que goza Don Amadeo entre los placentinos, quiso<b> el Alcalde <\/b>tomar la palabra para agradecer el cari\u00f1o con el que su anterior Obispo recib\u00eda este t\u00edtulo y con el honor que lo ostentar\u00e1. <\/p>\n<p><b>D. Fernando Pizarro Garc\u00eda-Polo<\/b> ha ensalzado la figura de Don Amadeo compar\u00e1ndolo con los grandes conquistadores extreme\u00f1os: <i>\u00abVino a conquistar a los placentinos, no con ning\u00fan arma sino con su sonrisa\u00bb- ha afirmado el Alcalde. Quien tambi\u00e9n ha destacado la labor de conexi\u00f3n de la Iglesia con la sociedad de Plasencia en todos sus \u00f3rdenes. \u00abDon Amadeo lleg\u00f3- explic\u00f3 Pizarro- en un momento delicado para la ciudad y consigui\u00f3 con su trabajo multiplicar los panes y los peces\u00bb<\/i>. <\/p>\n<p>Antes de la conclusi\u00f3n del acto con el himno a Plasencia,<b> el Obispo ha hecho entrega al alcalde de una litograf\u00eda del siglo XIX del Santo Rostro<\/b>, como s\u00edmbolo de la Di\u00f3cesis de la que ahora es Pastor. <\/p>\n<p>Finalmente, el Obispo acompa\u00f1ado del Alcalde y de miembros de la Corporaci\u00f3n Municipal, del Clero y de su familia y de un numeroso grupo de fieles, se dirigi\u00f3 a <b>la Plaza que desde hoy lleva el nombre del \u00abObispo Amadeo\u00bb<\/b>. <\/p>\n<p>El Obispo de Ja\u00e9n<b> encontr\u00f3 en Plasencia calor humano<\/b> de toda la sociedad placentina y mucha gratitud por el servicio prestado a la Iglesia de Plasencia durante los \u00faltimos a\u00f1os. <\/p>\n<p><b>Discurso completo<\/b> <\/p>\n<p><i>Por el querer de Dios y del afecto humano, no es la primera vez que me veo en una situaci\u00f3n como esta. Ya en una ocasi\u00f3n me vi en la obligaci\u00f3n de comparecer en un acto como el que en este momento nos ha reunido. Es por eso que, al empezar mis palabras quiero mencionar que, al ser declarado hijo predilecto de Olivenza (San Jorge de Alor), en el discurso de agradecimiento que pronunci\u00e9, al menos en mi opini\u00f3n, no estuve a la altura de lo que yo mismo esperaba. A\u00fan lo recuerdo muy bien, y me produce cierto rubor, que cuando comparec\u00ed en aquel acto y me di cuenta de que era el protagonista, me sent\u00ed tan aturdido y falto de reflejos que no encontr\u00e9 las palabras certeras que se merec\u00edan aquellos personas tan cualificadas, que tuvieron la deferencia de considerarme una persona digna de especial predilecci\u00f3n en la memoria de aquella bella ciudad luso-espa\u00f1ola. Confi\u00e9 entonces en mi capacidad de improvisaci\u00f3n, y os confieso que me equivoqu\u00e9. <\/i> <\/p>\n<p><i>Cuando tuve noticias de que de nuevo ten\u00eda que comparecer en un acto institucional semejante, en el que se me declarar\u00eda hijo adoptivo de mi querida Plasencia, por la experiencia pasada, tuve la intuici\u00f3n de lo que ahora mismo me est\u00e1 sucediendo: que la carga emocional que siento en estos momentos es a\u00fan m\u00e1s fuerte que la de la primera vez. Por eso hoy s\u00ed vengo pertrechado con un discurso que, si no os importa, os pido la delicadeza de escuchar. Por cierto, os hablo de t\u00fa porque sois mis queridos paisanos. <\/i> <\/p>\n<p><i>Para empezar, quiero que sep\u00e1is que me gustar\u00eda pasar casi de puntillas por este trance. Y la raz\u00f3n de este deseo de discreci\u00f3n no es otra que no estorbar lo m\u00e1s m\u00ednimo en un momento tan especial en la vida de esta ciudad, que un vez m\u00e1s prepara con ilusi\u00f3n la llegada de su nuevo Obispo. Entiendo que, desde que se supo que el Santo Padre Francisco hab\u00eda nombrado a mi sucesor en la Sede de Plasencia, al sacerdote abulense, Don Jos\u00e9 Luis Retana, todo ha de estar centrado en \u00e9l. Por eso, por mi parte, lo \u00faltimo que yo quisiera es restarle algo al afecto eclesial que ya merece el que viene a vosotros en el nombre del Se\u00f1or. Os ruego, pues, que me situ\u00e9is en el segundo plano que ya me corresponde. <\/i> <\/p>\n<p><i>Hechas estas reflexiones, paso a expresaros el calor de mi agradecimiento. Y lo primero que quiero compartir con vosotros es c\u00f3mo me he sentido siendo placentino. Siento que os debo ofrecer el rostro m\u00e1s com\u00fan, el que m\u00e1s se parezca a lo que sois cada uno de vosotros. S\u00e9, no obstante, que, para presentarme de ese modo, he de desprenderme de a\u00f1adiduras, de honores o t\u00edtulos; porque el mayor de todos ellos va a ser siempre, a partir de ahora, el tener como madre a esta querida ciudad. Desde hoy, cuando me pregunten de d\u00f3nde soy, adem\u00e1s de mencionar a mi Olivenza-San Jorge natal, a\u00f1adir\u00e9: y de Plasencia, que me ha adoptado como a uno m\u00e1s de sus hijos. <\/i> <\/p>\n<p><i>A veces pienso, con cierta pena, que seguramente muchos me hab\u00e9is visto s\u00f3lo como un personaje que pas\u00f3 por Plasencia, uno m\u00e1s en la lista de los obispos que me precedieron, pero al que nunca conocieron como persona. S\u00e9 que, por m\u00e1s que lo intent\u00e9, no siempre ol\u00ed a oveja. Esto del perfume es tan subjetivo que, donde uno s\u00f3lo quiere poner el olor esencial de un pastor, a veces otros s\u00f3lo perciben unos sofisticados tarros de esencias que, os aseguro, nunca fueron utilizados por m\u00ed. <\/i> <\/p>\n<p><i>Aunque siempre cumpl\u00ed con las responsabilidades que ten\u00eda mi oficio, os confieso que nunca me adapt\u00e9 a ciertas \u00abfatuas\u00bb apariencias de ese \u00abrol\u00bb que se me adjudicaba, y os puedo asegurar que siempre sent\u00ed un cosquilleo de indignidad cuando escuchaba, por vuestra generosidad, palabras que se refer\u00edan a m\u00ed y que me situaban en un pelda\u00f1o m\u00e1s alto del que me gustaba ocupar. Siempre me sent\u00ed un ser humano como cualquiera de vosotros, un cristiano con todos vosotros, un enviado del Se\u00f1or a todos vosotros, y procur\u00e9 ser consciente de que s\u00f3lo pod\u00eda cumplir con mi misi\u00f3n con fraternidad y servicio. <\/i> <\/p>\n<p><i>Hoy quiero deciros que, sin dejar de ser fiel a mis deberes institucionales, siempre quise mostrarme a m\u00ed mismo tal y como Dios quiso hacerme. Siempre quise reflejar mi origen y la sencilla historia de un aldeano que luego fue vuestro Obispo. Por eso siempre he sentido que el mejor retrato de m\u00ed es el que conservo en mi coraz\u00f3n desde mi infancia. El ser humano que ha vivido entre vosotros, siempre ha querido parecerse al ni\u00f1o sencillo y humilde, nacido en una aldea de nuestra Extremadura, y que tuvo la fortuna de poder aprovechar las oportunidades que le dio la vida: la del mucho amor de unos padres sencillos y dign\u00edsimos; la de unas hermanas, Estrella y Jacinta, que desde que nac\u00ed me han querido como a su \u00abni\u00f1o\u00bb, como siempre me han reconocido. Por cierto, con mi hermana Jacinta, siempre a mi lado como \u00e1ngel custodio y como una amiga, quiero compartir este honor que me hac\u00e9is, porque, os puedo asegurar, es m\u00e1s placentina que yo, y ya es decir. Con Estrella, el Se\u00f1or me ha hecho el regalo de cuatro sobrinos, m\u00e1s una sobrina m\u00e1s, que me han enriquecido con su afecto y con la calidad excepcional que cada uno posee. <\/i> <\/p>\n<p><i>Una oportunidad especial en mi infancia fue tambi\u00e9n unos maestros que me ense\u00f1aron a apreciar el estudio y el saber, cuando a\u00fan no se cotizaba al alza esa aspiraci\u00f3n; entonces era s\u00f3lo privilegio de muy pocos. Y, por supuesto, soy el fruto agradecido de la oportunidad preciosa que me ofreci\u00f3 un sacerdote que, con una excepcional generosidad, ocultada a veces tras su rudo car\u00e1cter zamorano, se empe\u00f1\u00f3 en que yo ten\u00eda derecho a, por lo menos, intentar ser como \u00e9l. Soy el fruto de la complicidad generosa de cuantos hicieron de m\u00ed, ya desde mi infancia, un ser humano que asimilaba los valores que siempre he procurado que me acompa\u00f1aran. <\/i> <\/p>\n<p><i>Cuando pienso en mi vida, creo que he sido siempre tal y como era de ni\u00f1o: el hijo, el hermano y el amigo de cuantos me quisieron mucho, y a los que yo tambi\u00e9n quise. Madurar, sin perder el ni\u00f1o que se lleva dentro, es el camino de la plenitud humana, como tambi\u00e9n lo es de la plenitud divina. De Jes\u00fas he aprendido que hay que hacerse como ni\u00f1o. Esa es la clave de todas las virtudes.<\/i> <\/p>\n<p><i>Adem\u00e1s de esa gracia bendita que siempre fueron los m\u00edos, en la historia de mi infancia siempre anduvo, con una naturalidad asombrosa, el amor y la gracia de Dios; la fe era el fermento m\u00e1s s\u00f3lido de mi vida. Era el mismo Dios quien me iba llevando de su mano; \u00c9l me llam\u00f3 y eligi\u00f3 a ser para los dem\u00e1s con una vocaci\u00f3n que se consolid\u00f3 en mi juventud. En contacto con Jes\u00fas, mi confidente habitual y mi amigo entra\u00f1able, se orient\u00f3 mi libertad de elegir el camino de mi vida y di los pasos que, cada d\u00eda con m\u00e1s ilusi\u00f3n, me llevaban al sacerdocio. Como sab\u00e9is muy bien, sin Jesucristo, sin su gracia y su amor, una vida como la m\u00eda ser\u00eda imposible, ser\u00eda infeliz y, adem\u00e1s, ser\u00eda una farsa. <\/i> <\/p>\n<p><i>Ya como sacerdote serv\u00ed a Dios y a mis hermanos en una sencilla parroquia de M\u00e9rida. Quienes orientaron mi sacerdocio eligieron muy bien mis primeros pasos: me enviaron entre gente noble, sencilla y buena en unas barriadas en las que se concentraba casi toda la pobreza, marginalidad y exclusi\u00f3n que entonces hab\u00eda en aquella ciudad. Luego, tras unos par\u00e9ntesis, uno de ellos para formarme mejor en Roma, mi querido Arzobispo Antonio Montero me encomend\u00f3 muchas e importantes tareas, en las que pude servir, pueblo a pueblo, problema a problema, instituci\u00f3n a instituci\u00f3n, a la Extremadura cristiana. <\/i> <\/p>\n<p><i>Y cuando lleg\u00f3 el tiempo oportuno, el Se\u00f1or me env\u00edo a Plasencia, a trav\u00e9s del Papa San Juan Pablo II, un t\u00f3rrido 31 de agosto del a\u00f1o 2003, para ser Obispo de \u00e9sta ya para siempre mi querida primera sede. Mientras he sido vuestro Obispo, mi vida fue absolutamente placentina. Siempre viv\u00ed lo que viv\u00edais vosotros y siempre sent\u00ed lo que sent\u00edais vosotros: con vosotros sufr\u00ed, con vosotros llor\u00e9, con vosotros fui feliz, y con vosotros tuve inmensas alegr\u00edas y momentos de una calidez humana y espiritual excepcionales. Con todos los asuntos de la ciudad me sent\u00ed un placentino m\u00e1s. <\/i> <\/p>\n<p><i>Me dol\u00edan los problemas humanos y sociales; los que han estado m\u00e1s cerca de m\u00ed saben c\u00f3mo me ha dolido el paro, la pobreza, la droga, la marginalidad, la incultura, la exclusi\u00f3n social de algunos o la invisibilidad de otros. Ante todo eso, siempre sent\u00ed dolor e impotencia y, como sab\u00eda que Dios os quiere m\u00e1s que yo, siempre rec\u00e9 intensamente por todos. Con nuestras instituciones eclesiales hac\u00edamos cuanto pod\u00edamos, que realmente era mucho, pero siempre nos parec\u00eda insuficiente. <\/i> <\/p>\n<p><i>Pero no ser\u00eda justo, si no dijera que siempre goc\u00e9 de lo que es un orgullo para todos los que somos ciudadanos de la Perla del Jerte: de su historia, de su patrimonio, de sus paisajes, de su vitalidad en iniciativas sociales, culturales, l\u00fadicas, deportivas y de sus manifestaciones festivas; sobre todo de las que se convocan en torno a la Virgen del Puerto. <\/i> <\/p>\n<p><i>Disfrut\u00e9 siempre de los valores que definen a esta hist\u00f3rica y hermosa ciudad: de su generosidad, de su acogida, de su respeto a la dignidad de la persona, de su creatividad, y de tantos otros matices y colores como la enriquecen. Me hizo ser feliz todo lo que pudiera contribuir al desarrollo de esta mi querida Plasencia. <\/i> <\/p>\n<p><i>Perdonadme la inmodestia, pero tengo que deciros tambi\u00e9n que, por donde quiera que fui, y no fueron cortos mis caminos, en mi boca y en mi coraz\u00f3n llev\u00e9 siempre el orgullo placentino. Y os digo que nunca exager\u00e9 y nunca ment\u00ed, porque es evidente que nunca pueden llegar nuestras palabras a mostrar toda la grandeza y la belleza de Plasencia.<\/i> <\/p>\n<p><i>Permitidme que os diga tambi\u00e9n que quise a todos sin distinci\u00f3n alguna; que nunca he discriminado a nadie ni en mi coraz\u00f3n ni en mis gestos. Siempre respet\u00e9 las diferencias y apreci\u00e9 a los que demandaban respeto a su persona. Siempre he procurado mirar a los dem\u00e1s desde la mirada de Dios, que es el \u00fanico que no clasifica. Y si alguno o alguna tuvo otra lectura de mi vida entre vosotros, si algo hubiera de cierto en lo que piensa, con toda sinceridad y dolor de coraz\u00f3n le digo que lo siento. No obstante quiero que sepan que siempre quise hacer el bien; tambi\u00e9n cuando a alguien no lo pude complacer en lo que me ped\u00eda. <\/i> <\/p>\n<p><i>Hecha esta efusiva y sincera declaraci\u00f3n de afecto y orgullo placentino, que requer\u00eda hablar en primera persona, cambio ahora el tono y hablo en plural. Cuando est\u00e1is a la espera de un nuevo pastor, quiero deciros que el Obispo, en su misi\u00f3n, no puede nada por s\u00ed s\u00f3lo. Sin las comunidades cristianas, sin la participaci\u00f3n activa y responsable del pueblo de Dios, nadie puede ejercer bien este ministerio. De ah\u00ed que os invite a que fij\u00e9is vuestra mirada en cuantos me han acompa\u00f1ado en mi labor pastoral entre vosotros, en la multitud de cuantos han colaborado conmigo como Obispo de esta Iglesia de Plasencia. <\/i> <\/p>\n<p><i>A todos, sacerdotes, consagrados y laicos, quiero darles las gracias de coraz\u00f3n. Los he sentido siempre a mi lado en mi labor pastoral, espiritual, social y cultural; y sin ellos no hubiera sido posible mi ministerio. No quiero hacer excepciones, pero es justo que reconozca que los que estaban m\u00e1s cerca siempre fueron fieles y creativos ejecutores de las l\u00edneas de trabajo ministerial que marcaron los grandes proyectos, como el s\u00ednodo, la misi\u00f3n diocesana y, sobre todo el desarrollo de nuestros planes pastorales.<\/i> <\/p>\n<p><i>Me consta que, entre los merecimientos que hab\u00e9is sumado para concederme este honor, ha prevalecido lo que haya podido hacer en favor del patrimonio cultural de la ciudad. Pues bien, he de confesar que, al llegar a Plasencia, me vi envuelto en proyectos, unos inacabados, otros ya incoados y otros pidiendo ser tenidos en cuenta en el futuro. A todos, poco a poco, o al menos a los m\u00e1s urgentes e importantes, les hemos ido dando su tiempo con ilusi\u00f3n y, espero que, a vuestro juicio, tambi\u00e9n con competencia. <\/i> <\/p>\n<p><i>Soy consciente de que algunos se han quedado por el camino, como por ejemplo \u00abLas Edades del Hombre\u00bb o la universidad; pero no ha sido ni por mi falta de ilusi\u00f3n o de trabajo ni por mi inconstancia, que no se han podido realizar. En lo que se refiere a \u00abLas Edades del Hombre\u00bb, empec\u00e9 con este empe\u00f1o en el a\u00f1o 2004, entonces le escrib\u00ed al Obispo de Palencia, Rafael Palmero, a la saz\u00f3n Presidente de la Fundaci\u00f3n; e hice la \u00faltima gesti\u00f3n, de las 10 que hice y de las que hay constancia documental, el 8 de abril de 2016; es decir, la v\u00edspera de hacerse p\u00fablico mi nombramiento como Obispo de Ja\u00e9n, que, por cierto, tuvo que retrasarse un d\u00eda justamente por esa raz\u00f3n. Y siempre ped\u00ed y luch\u00e9 la exposici\u00f3n con el mismo inter\u00e9s para las dos ciudades: Plasencia y B\u00e9jar. Espero que tanto empe\u00f1o tenga alg\u00fan d\u00eda la recompensa de que me invit\u00e9is a la inauguraci\u00f3n de tan gran evento cultural.<\/i> <\/p>\n<p><i>Tambi\u00e9n en estos temas quiero hablar en plural; en lo referente al cuidado y restauraci\u00f3n del patrimonio necesit\u00e9 de un modo especial de unos colaboradores id\u00f3neos. Los que estuvieron a mi lado en el gobierno de la Di\u00f3cesis saben que siempre estoy al tanto y al frente; pero saben tambi\u00e9n que dejo trabajar al que trabaja. No hay mejor medida de gobierno que buscar y encontrar, entre los colaboradores, a aquellos que son los mejores en las tareas que se les encomiendan. Y tengo que decir que yo los he tenido espl\u00e9ndidos. <\/i> <\/p>\n<p><i>Siento verdadero orgullo al afirmar que en esta ciudad y en esta tierra, Extremadura, para lo pastoral, para lo social y para la gesti\u00f3n del patrimonio cultural y religioso hay hombres y mujeres extraordinariamente capacitados. Hay un dicho, a mi entender machista, sobre todo porque nunca se afirma lo contrario, que \u00abdetr\u00e1s de un gran hombre hay una gran mujer\u00bb. Pues bien, detr\u00e1s de un Obispo, al menos regular, como yo he sido, siempre hay un gran equipo, y el m\u00edo fue espl\u00e9ndido en todo. Gracias muchas gracias. Si hoy soy hijo de esta ciudad, vosotros, los colaboradores, lo sois conmigo. <\/i> <\/p>\n<p><i>Para ir finalizando mi intervenci\u00f3n, mi gratitud se dirige ahora a esta ciudad que tanto me ha dado y que ahora tiene el precioso detalle de situar mi vida en su seno materno. La maternidad es siempre un don sin condiciones; la madre sue\u00f1a y pare a un hijo y lo quiere durante toda su vida, sin pedirle nada a cambio, ni siquiera que sea buen hijo. Estoy seguro de que es con este amor incondicional con el que estoy naciendo en el seno de Plasencia como su hijo adoptivo. Pero un buen hijo sabe que siempre ha de estar a la altura del amor que recibe. Pues bien, yo, Amadeo Rodr\u00edguez Magro, prometo hoy solemnemente ante todos vosotros querer siempre a la ciudad de Plasencia, sin rebajar nunca el afecto que le tuve desde el primer d\u00eda que llegu\u00e9 como Obispo a esta hist\u00f3rica y amada sede placentina. Y quiero decirle a esta nueva madre que me acoge que siento un enorme orgullo de ser su hijo. <\/i> <\/p>\n<p><i>Gracias Plasencia, porque un regalo como el que me haces, en esta hora ya tard\u00eda de mi vida, es para m\u00ed como un nuevo renacer en el afecto filial. Por eso te digo, buena madre, Plasencia querida, que siempre te llevar\u00e9 en mi coraz\u00f3n.<\/i> <\/p>\n<p><i>Ahora les toca a ustedes, corporaci\u00f3n municipal, y a usted, Se\u00f1or Alcalde. Para todos, sin excepci\u00f3n, mi gratitud, la m\u00e1s aut\u00e9ntica, intensa y sincera que sea capaz de sentir: gracias por darle oficialidad a lo que siempre fui de todo coraz\u00f3n desde el d\u00eda 17 de junio de 2003 (fecha en la que tuve noticias de que era el nuevo Obispo de Plasencia). Ese d\u00eda regu\u00e9 con mis l\u00e1grimas y sell\u00e9 con mi oraci\u00f3n mi amor eterno a esta ciudad.<\/i> <\/p>\n<p><i>Siempre me sent\u00ed un ciudadano, un hijo y, por supuesto, tambi\u00e9n un padre de Plasencia. Y aunque lo digo con pudor, espero haber contribuido a engrandecer el lema que Alfonso VIII le marc\u00f3: ut placeat Deo et hominibus. Siempre busqu\u00e9 que el \u00abet\u00bb, la conjunci\u00f3n copulativa \u00aby\u00bb, uniera bien a Dios y a los hombres, siempre trabaj\u00e9 por la armon\u00eda de agradar a los destinatarios de esa doble la doble direcci\u00f3n de la vida de esta ciudad; en todo momento procur\u00e9 dirigir mis pasos al servicio de la gloria de Dios y de la dignidad de los seres humanos. En todo segu\u00ed la senda de la evangelizaci\u00f3n, por eso os digo que lo m\u00e1s aut\u00e9ntico de m\u00ed es que estuve entre vosotros para servir al Evangelio y no tuve otro objetivo en mi vida que no fuera ser un disc\u00edpulo testigo de Jes\u00fas en cuantas cosas pude hacer y decir. <\/i> <\/p>\n<p><i>Junto a mi gratitud, quiero tambi\u00e9n felicitarles de coraz\u00f3n. S\u00e9 que para hacerme hijo adoptivo hab\u00e9is recogido el sentir favorable de muchos, cotej\u00e1ndolo, como es natural, con la indiferencia de algunos y el desacuerdo de otros. Todas las opciones las respeto y agradezco. Lo contrario ser\u00eda poco evang\u00e9lico. Recordad lo que dice Jesucristo, como una fuerte advertencia: \u00ab\u00a1Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!\u00bb (Lc 6,26). Pues bien, una vez hecho el obligado discernimiento, algunos de ustedes, con su parecer y su voto mayoritario, han decidido libremente hacer lo que creyeron m\u00e1s conveniente y m\u00e1s justo y han decidido que soy digno de ser hijo adoptivo de Plasencia.Ustedes sabr\u00e1n lo que han hecho. No ser\u00e9 yo el que les diga que han acertado; y menos que se han equivocado. Como yo no lo ped\u00ed, a m\u00ed s\u00f3lo me toca aceptar el regalo que me hacen, y decirles que, con \u00e9l, me han hecho muy feliz. Por eso, me permito manifestarles mi m\u00e1s sincero agradecimiento. <\/i> <\/p>\n<p><i>Pero insisto en que quiero tambi\u00e9n felicitarles de coraz\u00f3n. Con la espontaneidad que sab\u00e9is que me caracteriza, me permito decirles que, en los tiempos que corren, hay que ser muy valientes para darle a un Obispo una distinci\u00f3n como \u00e9sta. Eso hace que se lo agradezca doblemente.<\/i> <\/p>\n<p><i>Termino d\u00e1ndole gracias a Dios por todo lo que me ha ido dando en la vida y, hoy, por este precioso e inolvidable don de ser placentino de pleno derecho. Y naturalmente le doy las gracias filialmente a la Alcaldesa Perpetua de Plasencia, la Virgen del Puerto, a la que le pido que me proteja siempre como a uno m\u00e1s de sus hijos placentinos. 1<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PERIODISTA DIGITAL 22-04-17 Con el Ave Mar\u00eda, interpretado por Pablo S\u00e1nchez Payo con el violonchelo y Jos\u00e9 Mar\u00eda Villegas al Piano, daba comienzo el solemne acto de nombramiento de Don Amadeo Rodr\u00edguez Magro como Hijo Adoptivo de Plasencia, en el Claustro del Centro Cultural Las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4233"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4233"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4233\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}