{"id":3407,"date":"2016-03-01T11:15:00","date_gmt":"2016-03-01T10:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/?p=3407"},"modified":"2016-03-01T11:15:00","modified_gmt":"2016-03-01T10:15:00","slug":"una-iniciativa-del-prroco-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/una-iniciativa-del-prroco-del-mundo\/","title":{"rendered":"Una iniciativa del \u201cp\u00e1rroco del mundo\u201d"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2015\/Una-iniciativa-del-prroco-del-mundo_9C4A\/papa_paco.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"background-image: none; border-right-width: 0px; margin: 0px auto; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: block; float: none; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; padding-top: 0px\" title=\"papa_paco\" border=\"0\" alt=\"papa_paco\" src=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2015\/Una-iniciativa-del-prroco-del-mundo_9C4A\/papa_paco_thumb.jpg\" width=\"244\" height=\"124\"><\/a><\/p>\n<div style=\"padding-bottom: 0px; margin: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; float: none; padding-top: 0px\" id=\"scid:8eb9d37f-1541-4f29-b6f4-1eea890d4876:acb5f0f0-24dd-4e9b-aaba-9dbc39d5037a\" class=\"wlWriterEditableSmartContent\">\n<p><div><a href=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2015\/Una-iniciativa-del-prroco-del-mundo_9C4A\/una_iniciativa_del_parroco_del_mundo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">DESCARGAR<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p>Cuando decimos que el <b>Papa Francisco<\/b> es el \u201cp\u00e1rroco del mundo\u201d, realmente no nos faltan razones para considerarlo as\u00ed. P\u00e1rroco es aquel que, como buen pastor, acompa\u00f1a el camino de fe de su comunidad y sabe, por la convivencia diaria con cada uno de los fieles, lo que estos necesitan y lo que les va a venir bien para el crecimiento de su vida cristiana. <\/p>\n<p><!--more-->Como el p\u00e1rroco vive con su gente, participa de los pasos hacia delante que van dando, pero tambi\u00e9n de las dificultades que se encuentran en su experiencia de fe y de vida. Por eso, aunque las comunidades cristianas caminen con el ritmo de lo habitual, de vez en cuando, con el Consejo de Pastoral, han de proponer acciones extraordinarias que pongan el acento en alg\u00fan aspecto que necesite un mayor refuerzo.  <\/p>\n<p>Un buen p\u00e1rroco no es el que hace siempre lo mismo, propone lo habitual, se adapta a lo de siempre, sino el que, cuando conviene, llama la atenci\u00f3n con toques de creatividad que refuercen lo que m\u00e1s necesite ser enriquecido en la vida cristiana de la mayor\u00eda. Unas veces ser\u00e1 para fortalecer lo que se viene haciendo al interior de la comunidad y otras ser\u00e1 para animar a los fieles en su sentido misionero. Esto suele hacerse, por ejemplo, con llamadas especiales a evangelizar o al servicio de la caridad con los m\u00e1s pobres y necesitados, dos de las manifestaciones esenciales de la vida de un cristiano.  <\/p>\n<p>Al ministerio pastoral del Papa Francisco no le faltan desde el primer momento llamadas, as\u00ed como tampoco sugerencias concretas. Con ocasi\u00f3n de <b>A\u00f1o Jubilar de la Misericordia<\/b>, que es ya de por s\u00ed una rica y extensa iniciativa, nos ha vuelto a invitar a <b>dedicarle al Se\u00f1or 24 horas<\/b> de nuestra vida personal y comunitaria. La invitaci\u00f3n es para el <b>4 y 5 de marzo, viernes y s\u00e1bado, que anteceden al IV domingo de cuaresma<\/b>. Se nos invita a tener nuestros templos abiertos, a exponer el Sant\u00edsimo Sacramento y a animar a todos a que se acerquen al Se\u00f1or, que nos espera para ofrecernos su amor misericordioso en el Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n.  <\/p>\n<p>Quiere el Santo Padre que esas <b><i>\u201c24 horas para el Se\u00f1or\u201d<\/i><\/b> sean la fuente misma que nos alimente en la misericordia, la que recibimos y la que ofrecemos. Es una invitaci\u00f3n a poner el coraz\u00f3n en contacto continuo con Jesucristo, el Hijo del Padre rico en Misericordia. Lo hacemos en contemplaci\u00f3n de su presencia eucar\u00edstica a lo largo de un d\u00eda completo. Es, por tanto, una llamada a cuantos quieran acercarse, que dice: <i>\u201cDios est\u00e1 aqu\u00ed, venid adoradores, adoremos\u201d<\/i>. Es una oportunidad de estar con quien, con toda seguridad, nos va a ofrecer su amor, su comprensi\u00f3n, su alegr\u00eda, su perd\u00f3n. Si le buscamos y encontramos, ninguno de nosotros va a quedar indiferente, todos seremos testigos de propuestas nuevas y salvadoras para nuestra vida y para la vida del mundo.  <\/p>\n<p>Estas \u201c24 horas\u201d ser\u00e1n una preciosa experiencia de oraci\u00f3n, ese tesoro que el Se\u00f1or mismo nos regala. La oraci\u00f3n es una gracia que recibimos cada d\u00eda, la que m\u00e1s alegra el coraz\u00f3n y la vida del hombre y la mujer creyentes. <b>El Sacramento de la Eucarist\u00eda,<\/b> que va a centrar nuestra mirada en el Se\u00f1or, y <b>el de la Reconciliaci\u00f3n,<\/b> que nos ofrecer\u00e1 el perd\u00f3n misericordioso de Dios, ser\u00e1n las dos experiencia centrales que marquen esas \u201c24 horas\u201d. Cualquier hora del d\u00eda o de la noche ser\u00e1n buenas para que, al hilo de la propuesta de oraci\u00f3n que se nos haga, adoremos el misterio eucar\u00edstico, postrando nuestra vida ante \u00e9l. Tambi\u00e9n lo ser\u00e1 para que vayamos al sacramento de la misericordia de la Iglesia, en el que podamos abrir nuestro coraz\u00f3n con el arrepentimiento ante el Se\u00f1or, que nos perdona por el ministerio del sacerdote.  <\/p>\n<p>Y mientras tanto, hora a hora tenemos que sentir en nosotros un \u201crunr\u00fan\u201d que nos est\u00e9 cuestionando sobre nuestra capacidad de ser misericordiosos con el hermano. Como dice el Papa Francisco, esas horas las tenemos que convertir en un tiempo favorable para ahondar en nuestro compromiso de poner en pr\u00e1ctica las obras de misericordia. <i>\u201c<\/i><i>Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan m\u00e1s directamente nuestra condici\u00f3n de pecadores: aconsejar, ense\u00f1ar, perdonar, amonestar, rezar. <\/i>En Jesucristo, en su rostro, aprenderemos a ser \u201cmisericordiosos como el Padre\u201d.  <\/p>\n<p>Todo esto y mucho m\u00e1s nos puede suceder si nos acercamos al Se\u00f1or en esas 24 horas a las que el Santo Padre nos invita y que nosotros no deber\u00edamos desaprovechar. Por eso, os lo ruego: no dej\u00e9is de acudir ante quien tanto nos ama y tanto nos puede ense\u00f1ar a amar. Ser\u00e1 un tiempo favorable para dejarse querer, para sentir el cari\u00f1o de Dios, y para que, enriquecidos por su misericordia, aprendamos a querer tambi\u00e9n nosotros a nuestros hermanos, que siempre tienen el rostro de Cristo.  <\/p>\n<p>Con mi afecto y bendici\u00f3n.  <\/p>\n<p>+ Amadeo Rodr\u00edguez, Obispo de Plasencia <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DESCARGAR Cuando decimos que el Papa Francisco es el \u201cp\u00e1rroco del mundo\u201d, realmente no nos faltan razones para considerarlo as\u00ed. 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