{"id":2759,"date":"2015-05-07T15:18:00","date_gmt":"2015-05-07T14:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/?p=2759"},"modified":"2015-05-07T15:18:00","modified_gmt":"2015-05-07T14:18:00","slug":"es-tiempo-de-salir-de-caminar-homila-eucarista-san-juan-de-vila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/es-tiempo-de-salir-de-caminar-homila-eucarista-san-juan-de-vila\/","title":{"rendered":"\u201cEs tiempo de salir, de caminar\u201d. (Homil\u00eda Eucarist\u00eda San Juan de \u00c1vila)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wlWriterEditableSmartContent\" id=\"scid:8eb9d37f-1541-4f29-b6f4-1eea890d4876:ba7a5ed4-73c6-45b1-9ff3-ac9e53663ac2\" style=\"margin: 0px; display: inline; float: none; padding: 0px;\">\n<div><a href=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2015\/21913f33bfe5_E4C0\/homilia_san_juan_de_avila_2015.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">DESCARGAR<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/san_juan.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.diocesisplasencia.org\/w\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/san_juan.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes:<br \/>\nEntre los textos de la Sangrada Escritura que recomienda la liturgia para celebrar la memoria de los pastores, he elegido estos dos (1 Cor 4,1-5: Mt 28,16-20), porque considero que ofrecen una preciosa oportunidad para interpretar en el Se\u00f1or lo que celebramos en esta fiesta sacerdotal. Nuestra memoria se sit\u00faa en el Doctor de la Iglesia, patr\u00f3n del clero espa\u00f1ol y ap\u00f3stol en Extremadura, San Juan de \u00c1vila. En \u00e9l renovamos cada a\u00f1o el deseo de encauzar nuestra vida sacerdotal por caminos de santidad.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La Palabra de Dios nos ha hecho mirar hacia nuestra vida con dos preguntas muy oportunas para estos tiempos en los que nos ha tocado vivir nuestro sacerdocio. La primera es si por nuestra parte hacemos todo lo que est\u00e1 en nuestra mano para que la gente \u201cs\u00f3lo\u201d vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Y como consecuencia de esta, una segunda pregunta nos lleva a plantearnos si nuestra vida sacerdotal ha transcurrido como un discipulado permanente, que se ha alimentado de la presencia del Se\u00f1or junto a nosotros y nos ha convertido en itinerantes misioneros del Evangelio. El Evangelio, en efecto, no ha invitado a decir con Teresa, a la que hoy estamos evocando: \u201cEs tiempo de salir, de caminar\u201d.<\/p>\n<p>Estas dos preguntas, aunque al responderlas nos sit\u00faen en nuestra fragilidad, siempre son un est\u00edmulo para reconocernos como realmente somos: servidores del Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n servidores siempre en camino hacia nuestros hermanos. La misi\u00f3n que tenemos encomendada impide toda instalaci\u00f3n en nosotros mismos. La fidelidad consiste en dejar que sea Jesucristo y sea la misi\u00f3n que Jesucristo nos encomienda en su Iglesia quien conforme nuestra vida. Los misterios de Dios que administramos, aunque pasan por nosotros, tienen un destino al que necesariamente han de llegar: el coraz\u00f3n de los seres humanos, en concreto el de aquellos que nos han sido encomendados. Pero, para que ese itinerario sea completo, han de pasar primero por nuestra vida. Es verdad que nosotros no le damos ni un solo gramo de eficacia a los misterios, pero nuestro testimonio facilita el tr\u00e1nsito hacia la vida de aquellos a los que servimos.<\/p>\n<p>En la memoria de San Juan de \u00c1vila, reformador del ministerio sacerdotal, os animo de todo coraz\u00f3n, y me animo tambi\u00e9n a m\u00ed mismo, a ser ejemplares. De un modo especial os lo pido para que se cumpla entre nosotros lo que no hace mucho dec\u00eda el Papa Francisco: <i>\u201cNo hay crisis de vocaciones cuando se da un buen ejemplo\u201d<\/i>. Pongamos nuestra vida al descubierto, para que nuestra ejemplaridad sea una llamada a las vocaciones sacerdotales. Nuestra Di\u00f3cesis, como sab\u00e9is muy bien, las necesita en este momento para poder garantizar un futuro de servicio estable al Pueblo de Dios. Sint\u00e1monos todos responsables de la animaci\u00f3n vocacional, especialmente siendo testigos del valor del sacerdocio.<\/p>\n<p>Es verdad que nuestros tiempos no son f\u00e1ciles para nadie y tampoco para nosotros los sacerdotes, al contrario, son recios, tan recios que muchas veces nos hacen tambalearnos, ponen en peligro nuestra estabilidad. Esto nos puede suceder, sobre todo, cuando \u201ccoqueteamos con la mundanidad\u201d. Si consentimos ese coqueteo, podemos perder el eje de nuestra vida, su centro unificador.<\/p>\n<p>Pues bien, cuando el miedo, la duda o el desencanto arrecien, busquemos la fortaleza en el Se\u00f1or. <b><i>\u201cEn tiempos recios, amigos fuertes de Dios\u201d,<\/i><\/b> como dice la l\u00facida recomendaci\u00f3n de Teresa. Poni\u00e9ndonos de ejemplo su propia vida, en una reflexi\u00f3n inteligente y santa, nos cuenta c\u00f3mo lleg\u00f3 a hacer suya esta recomendaci\u00f3n: <i>\u00abPues ya andaba mi alma cansada y, aunque quer\u00eda, no le dejaban descansar las ruines costumbres que ten\u00eda. Acaeci\u00f3me que, entrando un d\u00eda en el oratorio, vi una imagen que hab\u00edan tra\u00eddo all\u00e1, a guardar, que se hab\u00eda buscado para una cierta fiesta que se hac\u00eda en casa. Era de Cristo muy llagado y tan devota que, en mir\u00e1ndola, toda me turb\u00f3 de verle tal; porque representaba bien lo que pas\u00f3 por nosotros. Fue tanto lo que sent\u00ed de lo mal que hab\u00eda agradecido aquellas llagas, que el coraz\u00f3n me parece se me part\u00eda, y arroj\u00e9me cabe El con grand\u00edsimo derramamiento de l\u00e1grimas, suplic\u00e1ndole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle\u00bb (Vida 9, 1). <\/i><\/p>\n<p>Dos convicciones me parece que hemos de sacar para nuestra vida sacerdotal en esta experiencia de Teresa: la primera es la aceptaci\u00f3n humilde de la fragilidad de la condici\u00f3n humana y la segunda, evidentemente, es la de la honestidad espiritual de los santos, que vi\u00e9ndose d\u00e9biles y precarios, buscan la fuerza s\u00f3lo donde realmente se puede hallar. Es as\u00ed como se asienta en nuestra alma la fidelidad, esa que hoy estamos evocando con motivo de las bodas de oro y plata de estos hermanos nuestros: Sebasti\u00e1n y Francisco, Manolo, Estanislao, Francisco y Evergisto. Los seis son testigos de que la suya no es la fidelidad de los perfectos, pero s\u00ed podemos ver en ellos que lo fr\u00e1gil se ha ido haciendo fuerte s\u00f3lo en la medida que el encuentro con el Se\u00f1or los ha fortalecido.<\/p>\n<p>Si hoy podemos celebrar con estos hermanos ejemplares su fidelidad al Se\u00f1or en el sacerdocio es porque en el camino ministerial de todos ellos han buscado la fortaleza de su vida en la de Cristo. Han llegado hasta donde est\u00e1n ahora, hasta este momento de su vida en fidelidad, porque han convertido el ejercicio del ministerio en fuente de santificaci\u00f3n. S\u00f3lo una vida unificada en Cristo puede llegar a ser fiel. Encontrar a Jesucristo en todo lo que hacemos ministerialmente, tanto en la intimidad como en la relaci\u00f3n pastoral, es apuntalar la vida en su verdadera fortaleza. S\u00f3lo Cristo le da consistencia, fecundidad y continuidad a todo lo que vamos haciendo en el transcurrir de nuestros d\u00edas a lo largo de los a\u00f1os que el Se\u00f1or nos va concediendo.<\/p>\n<p>Por vuestra fidelidad, de la que os felicitamos y nos felicitamos, le pedimos al Se\u00f1or consistencia y fortaleza para nuestro presbiterio diocesano. Lo hacemos por la intercesi\u00f3n de San Juan de \u00c1vila, de San Pedro de Alc\u00e1ntara y de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz. La alianza y fraternidad de estos cuatro santos que aquel siglo complejo y fecundo ha de ser tambi\u00e9n para nosotros un acicate para sentir y vivir la fraternidad sacerdotal. \u00a1Qu\u00e9 bueno y necesario es que en un presbiterio la \u00fanica alianza posible sea la de la fraternidad en Cristo! Pid\u00e1mosle al Se\u00f1or que nos haga hermanos, verdaderamente hermanos, en \u00e9l.<\/p>\n<p>Porque no lo olvid\u00e9is, queridos hermanos sacerdotes, la Iglesia nos contempla con predilecci\u00f3n, nos mira con un afecto especial en el Se\u00f1or. Por eso no podemos defraudar las expectativas que hoy el pueblo de Dios pone en nosotros. Cuando digo esto no hablo de memoria. Es verdad, en el cielo y en la tierra nos quieren santos, nos quieren fieles, nos quieren amigos fuertes de Dios, nos quieren servidores, verdaderamente servidores de nuestros hermanos. Como ejemplo de lo que os digo, hace unos d\u00edas los obispos conoc\u00edamos una carta del Papa Francisco, dirigida al Se\u00f1or Obispo de \u00c1vila. En ella invitaba a los Carmelos a que preguntaran a Teresa qu\u00e9 consejos les da hoy. \u00bfQu\u00e9 consejos nos das t\u00fa, Teresa, hoy?<\/p>\n<p>Al referirse a nosotros, el Papa dice: <i>\u00bfY sobre <b>los sacerdotes<\/b>? Santa Teresa dir\u00eda abiertamente:<\/i> <i>no los olviden en su oraci\u00f3n. Sabemos bien que para ella fueron apoyo, luz y gu\u00eda. Consciente como era de la importancia de la predicaci\u00f3n para la fe de las gentes m\u00e1s sencillas, valoraba a los presb\u00edteros y, \u00absi ve\u00eda a alguno predicar con esp\u00edritu y bien, un amor particular le cobraba\u00bb (Vida 8,12). Pero, sobre todo, la Santa oraba por ellos y ped\u00eda a sus monjas que estuvieran \u00abtodas ocupadas en oraci\u00f3n por los que son defensores de la Iglesia y los predicadores y letrados que la defienden\u00bb (Camino 1,2). Qu\u00e9 hermoso ser\u00eda que la imit\u00e1ramos rezando infatigablemente por los ministros del Evangelio, para que no se apague en ellos el entusiasmo ni el fuego del amor divino y se entreguen del todo a Cristo y a su Iglesia, de modo que sean para los dem\u00e1s br\u00fajula, b\u00e1lsamo, acicate y consuelo, como lo fueron para ella. Que la plegaria y la cercan\u00eda de los Carmelos acompa\u00f1en siempre a los sacerdotes en el ejercicio del ministerio pastoral.<\/i><\/p>\n<p>Con gratitud a todos los que rezan por nosotros y en especial a los Carmelos, celebramos ahora la acci\u00f3n de gracias eucar\u00edstica, pero no sin antes mostrarle con especial ternura nuestro agradecimiento a la que cada d\u00eda ruega por nosotros como Madre Sacerdotal, la Sant\u00edsima Virgen.<\/p>\n<p><b>+ Amadeo Rodr\u00edguez Magro<br \/>\n<\/b><b>Obispo de Plasencia <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DESCARGAR Queridos hermanos sacerdotes: Entre los textos de la Sangrada Escritura que recomienda la liturgia para celebrar la memoria de los pastores, he elegido estos dos (1 Cor 4,1-5: Mt 28,16-20), porque considero que ofrecen una preciosa oportunidad para interpretar en el Se\u00f1or lo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2759"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2759\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesisplasencia.org\/hemeroteca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}